Otro de los beneficios de descansar es que se equilibran las emociones

Paola Andrea Vargas Rubio - pvargas@larepublica.com.co

Las personas cada vez tienen más ocupaciones y el mundo va a mayor velocidad por lo que muchos olvidan la importancia y los beneficios que el sueño puede tener en la salud física, mental y en el desempeño de cada uno en sus tareas diarias.

Dormir bien se ha convertido en un factor determinante de la calidad de vida de las personas. Según Danilo Sánchez, médico especialista y vocero científico del Grupo Espumados, “un excelente día comienza desde la noche anterior, pues si no hemos dormido bien nuestro despertar estará acompañado de una serie de síntomas que van desde la sensación de cansancio, dolores musculares, de cabeza, somnolencia y en muchos casos irritabilidad, hasta disfunciones sexuales entre muchos otros”.

De acuerdo con Sánchez, dichas consecuencias terminarán impactando el desarrollo de las actividades diarias como trabajo, estudio y en general en la forma en que se construyen las relaciones con nuestros compañeros.

“El dormir bien aumenta la capacidad de concentración, preserva la memoria, favorece procesos de regeneración de células ayudando a prevenir el envejecimiento prematuro y enfermedades crónicas, equilibra las emociones, repara los tejidos musculares, nivela las cifras de presión arterial, sin mencionar los innumerables beneficios para el sistema cardio vascular y hormonal, en resumen, optimiza la maquinaria corporal”, explicó Grupo Espudados con base en estudios sobre los beneficios de dormir bien.

Además de lo anterior, es importante no perder de vista que dormir las horas recomendadas tiene otro tipo de efectos positivos como: incrementar la creatividad y otras ventajas que contribuirán a que las personas tengan un mayor bienestar.

Para lograr descansar de la forma correcta, Sánchez aseguró que “no se deben usar artículos de segunda. Un buen colchón y almohada a la medida y necesidades de cada uno, harán posible una noche de descanso. Lo ideal es hacer cambio de almohadas cada año y colchón cada cinco años. Estos tiempos pueden cambiar”.