jueves, 10 de septiembre de 2020
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El daño acumulado a los ojos con el tiempo de exposición a las pantallas, e incluso por edad, debe ser compensado con el consumo de nutrientes que ayudan a aumentar la protección contra estos daños

Joana Yamazaki

El aislamiento social ha llevado a que gran parte de la población mundial pase aún más tiempo frente a las pantallas, ya sea trabajando o con algún tipo de entretenimiento. Esta sobreexposición a dispositivos digitales produce varios daños a la salud, incluyendo la fatiga ocular.

A pesar de la intensificación en este momento, los problemas causados por el tiempo frente a las pantallas digitales se vienen evidenciando durante años. Los expertos lo llamaron el Síndrome de Visión Computacional (SVC), caracterizado por fatiga ocular, tensión y sequedad, afectando a aproximadamente el 90% de las personas que pasan al menos tres horas frente a un dispositivo emisor de luz azul.

Este síndrome no solo afecta a los adultos. Los niños también pueden verse afectados por el tiempo que han estado pasando frente a las pantallas. Factores como el aprendizaje a distancia y el entretenimiento en línea aumentan la posibilidad de algunos de estos síntomas desde una edad temprana.

Los ojos son particularmente vulnerables porque la lente y la retina no tienen la misma renovación biológica que ocurre en otros órganos, como la piel y el corazón. El daño acumulado con el tiempo de exposición a las pantallas, e incluso por edad, debe ser compensado con el consumo de nutrientes que ayudan a aumentar la protección contra estos daños.

Los estudios ya han demostrado que la luteína es uno de los principales aliados en la protección contra el daño de la luz UV en el globo ocular, ya que se acumula para proteger a los fotorreceptores en el centro de la retina donde se necesita esta protección. Este tipo de carotenoides se puede encontrar en verduras verdes y de hoja como col rizada, espinacas, achicoria, apio y lechuga. Otras fuentes importantes de luteína en la dieta son verduras verdes, tubérculos de color rojo-anaranjado, hierbas frescas y yema de huevo.

Para la prevención de enfermedades crónicas y envejecimiento prematuro relacionado con el estrés oxidativo y la luz UV, la recomendación es consumir 3 mg de luteína o más, cantidad que no se ingesta en la mayoría de las dietas habituales. El consumo de suplementos que contienen carotenoides es una solución para obtener todos los beneficios que éste provee. Además de los ojos, también proporciona protección al ADN, produce una piel saludable, favorece al sistema inmune, sirve como agente antienvejecimiento, antiestrés y genera bienestar.

El negocio de Nutrición Humana de Basf es uno de los principales proveedores de luteína, siendo la marca Xangold un ejemplo de esto. Su portafolio es integral para el apoyo a toda la industria y sus diferentes tipos de aplicaciones como cápsulas blandas, duras, tabletas, bebidas y alimentos funcionales. Entre sus beneficios probados están la biodisponibilidad, la eficacia en la protección del ADN y el hecho de no presentar efectos secundarios.

En muchos países, la luteína se incluye en forma de aditivo, ingrediente funcional y suplemento dietético. En Colombia se puede aplicar como colorante y suplemento, que se encuentra en yogures, leches saborizadas, condimentos preparados y pasta, por ejemplo.