Con la inversión responsable, tanto gestores profesionales como individuales juegan un papel protagónico como soporte a empresas

Mauricio Rodríguez Echeverry

Normas de código de buen gobierno, con el propósito de mantener la transparencia y responsabilidad de los administradores frente a los accionistas, las autoridades y la sociedad en general; el compromiso por el bienestar social y de su talento humano; la preocupación y trabajo por el mejoramiento de las condiciones actuales y futuras del país, son parte fundamental del ADN y principios rectores en Protección desde su creación hace 28 años, principios cada vez más relevantes de cara a la profunda crisis mundial generada por la pandemia del covid-19.

Como administradores de fondos de pensiones, trabajamos para acompañar a millones de colombianos en el cumplimiento de sus sueños y proyectos de futuro, con la convicción de que este se construye a partir de las decisiones del presente. Y bajo este contexto, entendemos que para que estos sueños se puedan vivir, primero debemos garantizarles a nuestros clientes que los recursos que nos han confiado los administramos con una política de inversión orientada a la generación de valor de manera consciente y responsable con su entorno, conocida como inversión sostenible, una disciplina que lleva ya varias décadas permeando el universo financiero en el mundo, y que se estima tiene un valor de mercado de US$30,7 trillones a la fecha,  equivalente al 30% de los activos globales bajo gestión profesional.

Con la inversión responsable, tanto gestores profesionales como individuales jugamos un papel protagónico como soporte a empresas que transforman nuestra sociedad y economía. Invertir sosteniblemente permite tener una mejor gestión de riesgos basados en información no financiera, y provee herramientas adecuadas para la selección de empresas con capacidades gerenciales superiores a las de sus pares de industria, lo cual tiende a tener una relación directa con su rentabilidad. Muchas de estas empresas están enfocadas en la solución directa de grandes problemáticas que afrontamos como sociedad: el cambio climático y demográfico, las migraciones e inequidad, destrucción de recursos naturales y biodiversidad. Por lo tanto, su potencial de crecimiento y creación de valor, tanto económico como social, es evidente.

Coherentes con nuestra historia y propósito superior, en Protección enfocamos nuestros esfuerzos en invertir de manera consciente los recursos que nos confían más de 8 millones de afiliados bajo el lente de inversión responsable, que tiene como premisa los aspectos Ambientales, Sociales y de buen Gobierno Corporativo (ASG), habilitadores tan importantes como los rendimientos financieros.

Desde nuestra gestión aportamos directamente a la disminución de los impactos ambientales, la maximización de los impactos sociales y económicos, y soportamos compañías con un gobierno corporativo ejemplar. Es una política de inversión que empezamos a implementar desde inicios de esta década, cumpliendo nuestro compromiso con el desarrollo sostenible, materializando el compromiso de ayudar a transformar la industria de servicios financieros de Colombia al convertirnos en la primera AFP de Colombia en ser signataria de PRI (Principios de Inversión Responsable).

Poder incorporar estos principios en cada toma de decisiones de inversión, comenzar el proceso de transformación de nuestros portafolios para asegurarnos de disminuir sus impactos ambientales al reducir su huella de carbono, apoyar solo a empresas de buen perfil de calidad y desempeño ASG, y evitar la exposición a industrias controversiales (ej. alcohol, juegos de azar, tabaco) que destruyen valor económico, ambiental y social en el largo plazo, es el camino que hoy recorremos, al cual invitamos a nuestros clientes y pares en la industria a unirse. El futuro sostenible es posible y se construye con las decisiones y liderazgo del hoy.

Líder de Ahorro e Inversión – Protección S.A.