jueves, 15 de agosto de 2019

Según un estudio de natixis, 73% de los inversionistas en la región compraría un fondo si este logra demostrar que genera una menor huella de carbono que las demás opciones

José Luis León

La forma en que se analiza el mundo financiero y los mercados de capitales de hoy están cambiando drásticamente. Los resultados tradicionales (flujo de caja, utilidad, pérdidas y ganancias), la constante búsqueda y persecución de retornos, la volatilidad y los múltiplos tradicionales ya no son los únicos factores que importan a la hora de tomar una decisión de inversión. Por medio de un estudio realizado por Natixis Investment Managers en el que se entrevistaron a 600 profesionales financieros, 1.200 inversionistas individuales, 39 inversores institucionales y 14 compradores profesionales de fondos de toda Latinoamérica se concluyó que para la gran mayoría de los inversionistas es cada vez más relevante invertir responsablemente.

De esta forma, 76% de los inversionistas están buscando alinear los valores de la organización y los propios con sus activos de inversión. Esto es extremadamente valioso, pues ahora se busca encontrar aquellas inversiones que reflejen los valores personales y éticos. Si comparamos este comportamiento con, por ejemplo, el que se produjo durante la Revolución Industrial en donde las economías dejaron de depender en mayor medida de los bienes básicos para focalizarse en la cadena de producción, en este caso el cambio fundamental lo están liderando los inversionistas quienes están exigiendo nuevas condiciones para invertir y que sus inversiones generen impactos positivos en la sociedad como políticas de igualdad de género, favorables demográficamente, con externalidades positivas y de sostenibilidad hacia el medio ambiente entre muchos otros.

Existe un creciente interés y un potencial enorme de las inversiones que están focalizadas en generar impactos positivos en factores medioambientales, sociales y de gobierno corporativo (ESG, por sus siglas en inglés).

De hecho, según el estudio de Natixis Investment Managers, 73% de los inversionistas comprarían un fondo si este logra demostrar que genera una menor huella de carbono que las demás opciones, lo cual quiere decir que sus inversiones subyacentes (ya sean acciones o bonos) producen menos contaminación y están alineadas con los principios del pacto de París de 2015 para garantizar la sostenibilidad de nuestro planeta. Adicionalmente, 56% de ellos no invertiría en empresas que no reflejen sus valores y 7 de cada 10 creen que es muy importante generar impactos sociales positivos.

Para lograr ser parte de este cambio es fundamental comprender qué abarca cada uno de los nuevos componentes. Cuando se habla del medio ambiente se están incluyendo ideas que impacten positivamente al planeta y permitir revertir su tendencia de degradación. Ejemplo de esto son acciones de compañías que inviertan a su vez en mitigar el calentamiento global, aquellas que sean conscientes del uso del agua o que utilicen energías renovables, entre otras. Pero según el estudio, lo que más le interesa al 52% de los encuestados es que estas compañías logren reducir la polución.

El factor Social (la “S” de ESG) incorpora todo lo que tenga que ver con el ser humano y su calidad de vida y como trabajador. Al respecto encontramos que al 54% de los inversionistas les interesa el trabajo que esté ligado a los derechos humanos, que sean propiciados y respetados.

Los factores de Gobierno Corporativo resultan fundamentales a la hora de invertir, pues es la variable que le da valor a la ética y a la transparencia del negocio; por eso el 60% de los inversionistas privilegian aquellas compañías en donde existen políticas claras anti-corrupción, de compensación, transparencia de información, políticas claras de voto.