MI SELECCIÓN DE NOTICIAS
Noticias personalizadas, de acuerdo a sus temas de interés
La atención a la emergencia lluvias en julio ha movilizado a entidades nacionales, autoridades locales y organismos con iniciativas dirigidas a atender a los damnificados
Las inundaciones registradas durante julio en Arauca y Casanare dejaron miles de familias afectadas, daños en la infraestructura, pérdidas en el sector agropecuario y dificultades en el acceso a servicios básicos.
Ante este panorama, diferentes entidades públicas y privadas han puesto en marcha acciones para brindar asistencia humanitaria, apoyar la recuperación de las comunidades y mitigar los efectos de la emergencia.
La respuesta ha sido liderada por el Gobierno Nacional, a través de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, en coordinación con las gobernaciones y alcaldías de la región. Entre las principales medidas se encuentran la declaratoria de calamidad pública en Arauca, la habilitación de centros de acopio, la entrega de ayudas humanitarias, obras de mitigación para reducir el impacto de las inundaciones y la rehabilitación de infraestructura afectada.
A estas acciones se sumó la llegada de más de 20 toneladas de ayudas humanitarias al municipio de Arauca, donadas por el empresario Giovanny Cerón, con mercados, alimentos no perecederos, kits de aseo, medicamentos, agua potable, alimento para mascotas y otros elementos de primera necesidad, distribuidos con el apoyo de la Alcaldía, voluntarios, el Cuerpo de Bomberos y la Armada Nacional.
En el ámbito económico, Prosperidad Social activó el primer ciclo de la Línea de Atención a Emergencias de Renta Ciudadana, mediante la cual hogares damnificados certificados por la Ungrd comenzaron a recibir transferencias monetarias de 500.000 pesos, como parte del mecanismo creado para atender a familias afectadas por desastres naturales.

La emergencia también ha contado con el respaldo de organismos internacionales y organizaciones humanitarias. Unicef Colombia fortaleció sus acciones para proteger a niñas, niños y adolescentes mediante apoyo en agua, saneamiento e higiene, educación en emergencias y protección de la infancia. Por su parte, Save the Children reiteró su compromiso de continuar trabajando junto con las autoridades y los actores humanitarios presentes en el territorio para apoyar a las comunidades afectadas, con el objetivo de proteger a la niñez y contribuir a que las familias de Arauca recuperen, lo antes posible, condiciones dignas, seguras y resilientes.
El sector productivo también ha contribuido a la atención de la emergencia. Fedearroz realizó un balance técnico de las hectáreas de arroz afectadas en Arauca y Casanare para dimensionar el impacto de las inundaciones sobre el sector agrícola y apoyar la toma de decisiones para la recuperación de los cultivos.
Asimismo, organizaciones como la Cruz Roja Colombiana, la Defensa Civil, los Cuerpos de Bomberos, la Policía Nacional y decenas de voluntarios han participado en labores de evacuación, atención humanitaria y entrega de ayudas a las comunidades más afectadas.
La solidaridad también se extendió a los animales afectados por la emergencia. Gracias a una alianza entre Fundación Solidaridad por Colombia, Avianca, Deprisa, Laika, la Fundación Ruta Animal y cientos de ciudadanos, fueron enviadas dos toneladas de alimentos para perros y gatos hacia Arauca, como parte de la campaña #DonarSalva.
En 2025 en el país se produjeron alrededor de 727.000 de este combustible, abasteciendo a los vehículos que utilizan diesel