Resumiendo, no hace falta fijar precios para distorsionarlos; basta con impedir que el mercado funcione libremente
No se trata de privatizar la empresa, sino de profesionalizar su gobierno. Los críticos argumentan que una mayor presencia de independientes implica pérdida de control público
Aunque las tasas más altas encarecen el crédito y pueden enfriar de manera transitoria la actividad económica, los beneficios superan los costos