Ser mujer no implica representar un rol. Implica asumir un compromiso ineludible con nuestra propia evolución para poder tocar la vida de otros. Sumar emancipaciones colectivas para darle la vuelta a realidades duras y sinos estancados
En Colombia decimos “poquito a poquito se hace el montoncito”, un refrán que nos recuerda que los grandes resultados no aparecen de un momento a otro, estos se construyen con pequeños avances sostenidos en el tiempo