El papa recordó que quienes ejercen una responsabilidad pública tienen un deber especial de custodiar la palabra, porque las palabras pueden abrir caminos o cerrarlos, iluminar la realidad o deformarla hasta hacer imposible el encuentro
Quienes participamos en la conversación pública también tenemos la responsabilidad de expresar con claridad nuestras convicciones y explicar las razones que las orientan