Las nuevas generaciones tienen el derecho y el deber de impulsar cambios, pero el error fatal ocurre cuando se pierde de vista el propósito fundamental que dio origen a la estructura.
En Colombia, del total de la fuerza laboral, que es de 23,7 millones de personas, 2,3 millones ganan el salario mínimo, lo que significa que es un tema que solo afecta a 10% de la población trabajadora, mientras que 11,38 millones ganan menos del salario mínimo, es decir, 48%
Se construye, se avanza y los resultados se evaporan. Este tipo de situaciones cotidianas, donde el progreso parece diluirse, son muy propias de las economías y los sistemas latinoamericanos.