La sorpresa fue cuando encontramos una fotografía más, del 24 de febrero pasado, en la que aparece el señor Correa en el centro y está abrazado a David Barguil y a Nicolás Barguil
En lugar de reglas, es necesario rescatar la discreción en el mejor sentido keynesiano. No se puede continuar asociando la discreción a la irresponsabilidad