Colombia merece un presidente dispuesto a eliminar el “no” de la que sin duda hace carrera para convertirse en la desafortunada frase célebre de una competencia jalonada por los extremos
En Algoritmos deshumanizantes dediqué un capítulo a esta tensión: la falacia de la certeza algorítmica. Un modelo alimentado con datos que no representan la realidad no produce predicciones
En 1991, ante el evidente fracaso del sistema y la necesidad de contar con una moneda sana como premisa fundamental para el orden y el desarrollo económico, se restituyeron al Banco de la República las funciones de autoridad monetaria