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EDITORIAL Hay que dejar gobernar al Presidente
viernes, 28 de junio de 2019

El Presidente aún no cumple su primer año de Gobierno y del mismo partido que lo apoya ya lanzan candidaturas prematuras que le hacen un flaco favor a sus gestiones de gobierno

LR


La economía necesita aplacar la incertidumbre, la confrontación y la polarización política que no dejan que el sector productivo ponga a andar planes de expansión y proyectos de nuevos negocios. Para conseguir que el PIB crezca 3,6% este año, tal como lo ha pronosticado el Ministerio de Hacienda en su Marco Fiscal de Mediano Plazo, se requiere mucho optimismo empresarial sustentado en torno al liderazgo del Presidente; un insumo fundamental para que pueda lograr las reformas que el país económico necesita y para que los resultados de la gestión del Ejecutivo se vean en los casi 1.130 días que le hacen falta a este periodo administrativo nacional que termina en 2022. Pero si de manera demasiado prematura, los mismos miembros del partido de gobierno empiezan a lanzar candidaturas apresuradas para unas aún muy lejanas elecciones le hacen un flaco favor a la gestión del presidente Iván Duque, a quien deben dejar gobernar. Es fundamental que se rodee al primer mandatario para que desarrolle bien su gestión, sin que los miembros de mismo partido, ni sus funcionarios ambicionen anticipadamente el alto cargo.

Hasta ahora solo se ha logrado hacer una Ley de Financiamiento, sacar adelante el Plan Nacional de Desarrollo y diseñar un Marco Fiscal de Mediano Plazo como pilares de una necesaria hoja de ruta. Hace falta mucho por avanzar para que se envíe un mensaje de continuidad de políticas y obras. Cuando se avance en la recuperación de las vías terciarias, se terminen las llamadas obras de infraestructura de cuarta generación, se habilite el túnel de La Línea y/o se rediseñen el sistema pensional, entre otras cosas primordiales, la situación pintará del color que se necesita y esa misma continuidad de políticas exitosas será una voz elocuente que exija candidatos del partido de gobierno o la premiación de funcionarios exitosos. Está bien que los congresistas aspiren a ser presidentes o que los ministros sueñen con el alto cargo, pero primero deben hacer la tarea de apoyar un gobierno joven y entusiasta como el que hoy tiene el país.

Hay que dejar gobernar al Presidente. Su gestión aún en desarrollo no debe ser víctima de fuego amigo, no está bien y hace mucho daño que sus ministros y sus senadores muestren muy temprano sus ambiciones, que son sanas, por cierto, pero inoportunas. En materia económica, por ahora, senadores afines al Gobierno Nacional y sus ministros deben concentrarse en diseñar y ejecutar las reformas que le permitan bajar el desempleo nuevamente a un dígito, mantener la inflación cercana a 3%, lograr el déficit con el que la regla fiscal se ha comprometido, crecer este año el PIB a una tasa ojalá superior a 3,6% y de 4% en 2020, sacar a más colombianos de la pobreza absoluta, mantener el grado de inversión, y sobre todo, moligerar que el ambiente de polarización política que tanto daño le hace a la economía y por supuesto a la gestión del Ejecutivo. Sin duda, en lo económico el país va bien y la tendencia nos dicta que todo está mejorando; se necesita ganar más confianza del consumidor; los empresarios requieren consolidar la seguridad jurídica y los inversionistas extranjeros mayor seguridad para sus proyectos. Estamos seguros de que las cifras del PIB del segundo trimestre, que se conocerán en cuatro semanas, serán mucho mejores, pero no dañemos el camino acentuando la polarización.

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