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Colombia, una real potencia energética
ENERGÍA

Colombia, una real potencia energética

miércoles, 14 de enero de 2026

Colombia, una real potencia energética

Foto: Gráfico LR

Los candidatos a las presidencia deben concentrarse en propuestas disruptivas que aceleren el desarrollo nacional con base en una economía de mercado más competitiva

Editorial

Hace unas cuatro décadas los estudiosos de las Empresas Públicas de Medellín, EPM, identificaron puntos geográficos muy específicos en donde se deberían construir grandes hidroeléctricas en Colombia, basados en la geoeconomía de los mercados futuros, el crecimiento de las regiones y la evolución de la demanda de energía renovable, como es el recurso hídrico.

A sus estudios se les atravesó la urgencia de solucionar el apagón de comienzos de los años 90 y muchos de esos proyectos entraron en el olvido. Uno de ellos era el visionario proyecto hidroeléctrico Arrieros del Micay en el conflictivo departamento de Cauca, justo en la zona de mayor fortaleza cocalera actual en el cañón del Micay, una zona de difícil acceso, entonces, y que hoy está capturada por grupos narcotraficantes que dominan a sus anchas la costa del Pacífico.

Una de las justificaciones de entonces era que allí se generaría la energía hídrica que necesitaría en el nuevo siglo el suroccidente del país y que sería suficiente para exportar a Ecuador y Perú. Nada de eso se hizo, por el contrario los gobiernos se olvidaron de que Colombia es ante todo una región muy competitiva en lluvias, selvas tropicales, páramos y ríos. Generar energía dejó de ser una vocación nacional para pasar a ser un problema político, incluso muchos líderes posteriores hicieron política en contra de las hidroeléctricas e incluso de la energía renovable que es el agua.

Los mismos críticos de Hidroituango, Porce o El Quimbo, no han dejado que el país se concentre en su esencia de que es una fuente de energía hidroeléctrica que hacerla a gran escala se convertiría en la solución de los problemas del Pacífico colombiano y con ello la verdadera presencia estatal en una zona en donde mandan los narcotraficantes. Y es que a los candidatos a la presidencia aún nada se les oye sobre proyectos concretos de hacer de Colombia una potencia de la energía hídrica y de todas las renovables que brinda la geografía más lluviosa y con más ríos.

De manera absurda, los ministros de este gobierno y el mismo Presidente se van con lanza en ristre contra la generación hídrica sin conocer bien que son los ríos y las lluvias los fenómenos naturales que le darán futuro a la economía. Antioquia pudo rentabilizar los aguaceros, toda Colombia lo puede -si quiere y lo tiene como propósito nacional- ser desarrollado y competitivo generando más energía hídrica.

La Agencia Internacional de Energía proyecta que el consumo global de energía continuará aumentando en la próxima década, aunque con diferencias marcadas según las políticas que adopten los países. En su último informe, la entidad plantea dos escenarios: el de Políticas Declaradas, Steps, y el de Políticas Actuales, CPS, que ofrecen visiones contrastantes sobre cómo puede evolucionar el sistema energético hacia 2035.

El Steps considera las medidas energéticas y climáticas ya anunciadas por los gobiernos, mientras que el CPS refleja solo las políticas actualmente en vigor; puntos de vista que aún no entran en el debate político, pero que son determinantes para las próximas semanas. Los candidatos deben saber que la electricidad se consolida como eje central de las economías modernas, impulsada por la fabricación avanzada, los servicios digitales y la inteligencia artificial. Dice la AIE que “en ambos escenarios, la demanda eléctrica alcanzará 37.800 TWh en 2035, un aumento de 40% frente al nivel actual”.

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