jueves, 3 de octubre de 2013
La República Más
  • Agregue a sus temas de interés

El ejemplo que Estados Unidos le está dando al mundo, por ausencia de liderazgo y falta de plata, que llevo a que por primera vez en 17 años el Gobierno deje trabajar porque no hay con qué pagar, es un tema que perjudica a todas las economías del mundo.

Con la administración medio paralizada, hasta el monumento de la estatua de la Libertad pierde visitantes y más de US$174 millones que anualmente pagan los turistas, pues hubo que mandar a descansar a mas de 800.000 trabajadores del Estado, porque el Congreso en Washington no aprobó el proyecto de presupuesto para el año fiscal que en Estados Unidos arrancó el primero de octubre.

Fíjense que detalles como estos pueden hacer que el rumbo de la historia cambie, fue en una situación de emergencia, que la administración de Bill Clinton tuvo que echar mano de auxiliares y estudiantes.

¿Y saben qué? Así, en medio de un afán, el expresidente Clinton conoció a la pasante Mónica Lewinsky, una historia que por poco provoca una hecatombe.

Esa hecatombe se sintió en los mercados y esta semana no ha sido la excepción. Las bolsas del mundo han actuado con recelo en tanto que la poderosa Wall Street ha cerrado en rojo a la espera de mejores vientos y más claridad a la hora de hacer negocios.

Con la parálisis del gobierno estadounidense se afectan las solicitudes de visa, habrá líos en los aeropuertos y en medio de esta crisis económica, mientras se pierden US$300 millones diarios, los expertos calculan que el paro implicaría un eventual incremento de 1% en el desempleo por ser el Estado gran empleador.

El cese de actividades y de las operaciones por la falta de acuerdo en un Congreso dividido, mostró una lamentable falta de liderazgo con el dedo acusador mutuo entre el gobierno y el partido Republicano. Ese estilo de política afecta al mundo y hace que los dirigentes se alejen y sean vistos con menor respeto por sus electores.

En esa puja quedaron atrapados los trabajadores de los 368 parques y museos zoológicos de Washington que cerrarán sus puertas hasta que haya humo blanco y Obama tenga la plata para la nomina oficial, mientras que todos sentiremos un poco ese retroceso, porque los mercados se afectan y la concesión de visas tendrá que esperar un poco más.

El cierre del gobierno era una amenaza latente, luego de los últimos debates al proyecto de presupuesto y la entrada en vigencia de la ley de salud conocida como Obamacare.

A Obama le ha tocado pasar aceite y hacer concesiones al Congreso para lograr el sí a su presupuesto, pero ahora dice que no se dejara chantajear, que el presupuesto no es una concesión personal a su gobierno, que se trata de una obligación para la cual los congresistas son elegidos, pero los opositores Republicanos dicen que a Obama se le fue la mano en la ley porque es cara para los usuarios y muy generosa con las aseguradoras. 

Ahí va el debate, pues mientras el Tío Sam siga con líos de caja, el mundo entero mantiene la expectativa ya que a todos nos afecta un poco, todo por falta de liderazgo y decisión política. Esa clase de actuación en política a nadie le sirve y todos perdemos por falta de plata.