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ANALISTAS El futuro de los grupos de investigación en Colombia
sábado, 29 de noviembre de 2014
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La conformación de los grupos de investigación en Colombia obedece a los lineamientos trazados por Colciencias en la materia. Dicho Departamento Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación destaca permanentemente lo que deben hacer los grupos para mejorar su categoría, productos o resultados. El tema radica, en determinar la capacidad de administración, gestión y proyección que tienen los grupos de investigación para responder a las directrices centrales y, de paso, a sus propias necesidades. 

Es imperante que se revise el colofón de área sustantiva al que ha sido confinada la investigación o la misma extensión en las instituciones de educación superior, por encima de la docencia y la internacionalización. No es fácil que un “docente puro y tradicional” se transforme en investigador “paradójicamente”, ni menos, que las personas dedicadas a procesos de internacionalización, tengan como preeminencia a la docencia y la investigación. No obstante, para los ubicados en la investigación y la extensión, los campos sustantivos comentados no son una opción, puesto que en esencia, deben dar cuenta de su quehacer, pero también de las otras áreas. 

La actividad investigativa se registra para los inmersos en dichas lides en las 24 horas del día. Como vocación, un investigador no puede darse el lujo de dejar pendientes y, activarlos sólo cuando llegue a la oficina. La atención, capacidad de respuesta y disposición, son algunas de las características más comunes de quienes han decidido encarar el conocimiento y la investigación como una forma de vida personal y laboral. Por ende, la imperante necesidad que se atienda aún más a la investigación, por cuenta precisamente de la naturaleza incipiente en la que se encuentra. 

El grueso de inquietudes, entre otras, se extiende sobre el número de “investigadores inscritos en Colciencias”; unos 300.000 aproximadamente, de los cuales solo 9.000, logran la categoría de investigadores en cualquiera de las modalidades (junior, asociado y sénior). El tema es, reconocer que tanta atención ha recibido los grupos de investigación; el apoyo, la libertad y el reconocimiento de los integrantes que realmente sienten por completo la investigación. A su vez, para que la investigación, no sea un apéndice de la docencia, sino que alcance por lo menos su equivalencia.

Un grupo de investigación debe sortear la salida de sus coordinadores o líderes en la medida en que efectivamente el grupo exista y que gestione realmente. Seguido a ello, los grupos no se constituyen sólo por hojas de vida o títulos; se requiere gusto y preferencia por todo lo que implica la investigación, y sobre todo; impactos y resultados que trasciendan. El cumplimiento de compromisos y tareas, debe ser baluarte de los mismos, y más importante, el respeto por los colegas que integran los grupos de investigación.

La tendencia actual está dirigida a tener pocos grupos de investigación, pero bien consolidados; regentados por profesionales en todos las áreas y campos del saber. Por ende, se requiere no solo una revisión de Colciencias, sino una profunda evaluación de los centros o direcciones de investigación o de gestión del conocimiento para el efecto. De allí, que la expectativa radica en conocer el alcance que las instituciones de educación superior le darán a los grupos de investigación en el país.

Entre otras, es de esperar igualmente que se establezca claramente la combinación entre las nuevas generaciones con los investigadores de trayectoria, por cuanto, estos fenómenos están dejados a las circunstancias y no a un proceso idóneo de acople. La combinación entre madurez académica, emocional, física, intelectual e investigativa con las ganas y probidad de la juventud, es el espacio en donde se alcance el cenit de los grupos de investigación. Dado que el intelecto ni la capacidad investigativa se jubilan o pensionan, al igual que el tiempo, se maduran con los años.