.
ANALISTAS Dolor de piernas
sábado, 2 de agosto de 2014
La República Más
  • Agregue a sus temas de interés

Siendo el instrumento principal de un corredor, es importante aprender a diferenciar y reconocer los distintos tipos de dolor de piernas, sus síntomas y el tratamiento adecuado. Este puede ser causado en una competencia o en un entrenamiento fuerte por el agotamiento de las fuentes de energía del músculo, la glucosa y el glucógeno muscular. El dolor se presenta durante o inmediatamente después del esfuerzo, en el que se pueden presentar rupturas de fibras musculares, ocasionando un dolor intenso.

La fatiga después de un esfuerzo muscular importante es normal. De hecho, es el primer síntoma de que algo ha sucedido en nuestro cuerpo que nos llevará a mejorar el rendimiento y nos ayudará a tomar decisiones sobre cómo enfrentar un próximo objetivo. El dolor también puede aparecer cuando la duración del ejercicio agota las reservas de energía del músculo. 

En la mayoría de los casos, la fatiga es la secreción de ácido láctico, producto del esfuerzo a niveles anaeróbicos. El ácido láctico intoxica la célula muscular evitando que el músculo se relaje. Entre mejor entrenado esté un deportista, mayor tolerancia a las concentraciones de ácido láctico (causante de la fatiga). Este tipo de dolores aparece ante esfuerzos máximos o terrenos con subidas y bajadas.

Para evitar el dolor, es aconsejable continuar por varios días con un trote suave y estirar adecuadamente. Asimismo, hacerse masajes con hielo después de la competencia para aumentar el flujo sanguíneo y la recuperación, y acostarse con las piernas levantadas para el que el ácido láctico sea eliminado más fácilmente. Por otro lado, para prevenir el dolor o demostrar una mejor adaptación al trabajo anaeróbico es necesario entrenar a una mayor intensidad y realizar trabajos de fuerza máxima para acumular altos niveles de ácido láctico. Otro recurso es utilizar medias de compresión ya que ayudan a mejorar el flujo sanguíneo y a reducir la sensación de cansancio.

En realidad, es casi inevitable no sentir dolor muscular después de una competencia si nos exigimos como debe ser. El dolor de piernas no debe confundirse con calambres o con alguna lesión presentada durante la competencia.