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ANALISTAS Consenso nacional contra la tributaria
sábado, 29 de noviembre de 2014
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Si hay algo en lo que estamos de acuerdo casi todos los colombianos es en nuestro rechazo unánime al aumento de los impuestos que, es precisamente lo que está liderando el Gobierno del presidente Santos, con la solidaridad de sus mayorías en el Congreso de la República quienes, contra viento y marea se aprestan a imponerle nuevos impuestos al pueblo colombiano y, como producto de estos, a desestimular la inversión, hacer imposible el ahorro, generar desempleo y, propiciar que se vayan empresas e inversiones a instalarse en otros países de la región.

No es cierto como lo ha sostenido el Presidente de la República que su reforma tributaria afecte solo a quienes poseen grandes capitales. Decisiones como extender el 4x1000 durante los próximos cuatro años, afecta a un gran número de colombianos porque, la gran mayoría pagamos ese impuesto odioso que grava las transacciones financieras. Después de este cuatrienio desaparecerá este impuesto gradualmente aunque, como sucede ahora no es extraño que una nueva ley lo mantenga en el tiempo.

La eliminación de la devolución del 2% del IVA por concepto de compras con tarjeta de crédito y débito, de productos gravados al 16% no sólo afecta a los ricos sino a millones de colombianos poseedores de estas tarjetas para el consumo.

El nuevo impuesto a la renta será el más alto en nuestro continente y uno de los mayores en el mundo. Este impuesto crecerá hasta 44% si se tiene en cuenta la suma de 25% del impuesto a la renta propiamente dicho, más 9% del impuesto a la renta para la equidad (Cree), más una sobretasa a este último que oscilará entre 4% y 9%, lo que gravará las utilidades hasta 44%. Este golpe al empresariado desestimulará la actividad productiva, especialmente de la pequeña y mediana empresa, o sea las pyme, lo que llevará el cierre de muchos puestos de trabajo, con lo que el gran afectado será el trabajador de la clase económicamente media y baja. 

Mientras lo anterior sucede en Colombia, el Perú busca establecer una tarifa de 26% sobre la renta y el Ecuador tiene una de 22% sobre las mismas utilidades. Es imposible que nuevos capitales e inversiones que estén considerando instalarse en Colombia, no miren mucho más atractivo invertir en otros países de la región que además, ofrecen seguridad, estabilidad tributaria e infraestructura, lo que los hace más competitivos. 

Buena parte del hueco fiscal que tienen las finanzas del Estado y que el Gobierno quiere tapar con su reforma tributaria, se debe al derroche del gasto público causado por el populismo que, lo llevó a gastarse millones de pesos para publicitar la reelección del Presidente Santos, promocionando programas de Gobierno que bien pudieren haberse fortalecido si ese recurso publicitario innecesario, se hubiera invertido en los mismos.

El derroche de recursos en obras públicas que no obedecieron a una planeación seria en las regiones del país pero que, seguramente generaban la adhesión de alcaldes y gobernadores a la campaña presidencial, fue otra manera de derrochar el presupuesto público, platos rotos que ahora el Gobierno nos obliga a pagar a todos los colombianos.