El juego de mesa era uno de los productos que se repartían como ayuda humanitaria en las prisiones nazis.

Tatiana Arango M. - tarango@larepublica.com.co

Los británicos camuflaron dentro de los tableros de Monopoly objetos y mapas con el objetivo de ayudar a escapar a los prisioneros encarcelados por los nazis. Estos se distribuían a través de las ayudas humanitarias que entregaba la Cruz Roja, sin que la organización lo supiera para no representarle un riesgo.

Para lograrlo, el MI9 (inteligencia británica) conspiró con la compañía Waddingtons, fabricante de juegos de mesa y cartas que por ese entonces tenía la licencia del Monopoly en Reino Unido.

¿Pero por qué se usó el Monopoly y no un juego británico? Waddingtons había logrado dominar una tecnología que ningún otro fabricante tenía en la época: la impresión en seda, perfecta para ilustrar los mapas sin que se rasgaran, un material fácil de esconder y que no hacía ruido como el papel.