MI SELECCIÓN DE NOTICIAS
Noticias personalizadas, de acuerdo a sus temas de interés
Aunque La Huerta Cajicá existe desde 1962, solo hasta 2025 participó por primera vez en Vino al Parque, donde no solo logró alta acogida, sino que evidenció su alcance generacional
En un pasadizo en el norte de Bogotá se encuentra La Huerta Cajicá, un lugar que nunca ha estado en Cajicá y que tampoco es una huerta, pero que ofrece una pausa del ruido de la ciudad sin salir de ella.
Este espacio, inspirado en la tradición gastronómica española, propone una experiencia alrededor del vino y las tapas, con una oferta que incluye quesos, jamones, conservas y productos gourmet. Además, integra una propuesta poco común en este tipo de formatos: la posibilidad de jugar golf sin alejarse de la ciudad. Javier Arévalo, socio de La Huerta, explica que este lugar, que ya suma más de seis décadas de historia, ha logrado mantenerse vigente gracias a su carácter familiar y a una apuesta por la exclusividad.
“Desde hace muchos años tomamos la decisión de mantener una oferta muy cuidada, pensada para nuestros clientes. No todo es comercial, también hay una intención de conservar esa esencia con la que nació el lugar”, señala.
Parte de esa identidad está en la relación directa con España. La Huerta cuenta con contacto directo con bodegas y maneja sus propios procesos de importación, lo que le permite ofrecer vinos y productos seleccionados bajo criterios propios.
“Tenemos relación directa con las bodegas y manejamos toda la logística de importación. Muchos de los vinos que tenemos son exclusivos, pensados para lo que queremos ofrecer aquí”, explica Arévalo. Esa curaduría también ha empezado a mostrarse fuera del local. En 2025, participaron por primera vez en Vino al Parque, uno de los eventos más importantes alrededor de la cultura del vino en la ciudad. “Fue una experiencia muy bonita. Nos hicieron fila para probar los vinos y vimos algo especial: familias que ya conocían el lugar volviendo y presentándoselo a sus hijos. Ahí entendimos que hay una historia que vale la pena seguir mostrando”.
De cara al futuro, el objetivo es claro: crecer sin perder la esencia. Arévalo asegura que la idea es que La Huerta se siga consolidando como un espacio cercano, donde más personas puedan vivir esta experiencia.

La Huerta Cajicá trabaja con una selección de vinos importados directamente desde España, muchos de ellos bajo criterios de exclusividad. Gracias a su relación directa con bodegas y a un proceso propio de importación y curaduría.

La oferta gastronómica de La Huerta Cajicá incluye una selección de tapas pensada para acompañar su portafolio de vinos. Con opciones que evocan la tradición europea y productos cuidadosamente elegidos.
El festival gastronómico se realizará del 10 al 12 de abril en el Parque Comfenalco Guayabal. La nueva edición reunirá propuestas de Medellín, Bogotá y Perú
El segmento en el país vive una transformación clave impulsada por consumidores más sofisticados y exigentes. La categoría se enfoca en calidad y experiencia