jueves, 12 de marzo de 2015
  • Agregue a sus temas de interés

Luis Antonio Delgado

Es claro que el resultado de cualquier proyecto debe ser duradero y estar alineado con los objetivos empresariales. Para proyectos de Gobierno, qué más evidencia de perdurabilidad que una carretera a doble calzada, un túnel que reduzca sustancialmente los trayectos de las mercancías o las adecuaciones para soportar eficientemente un puerto aéreo, marítimo o mixto.

Si bien es cierto que el Consejo Nacional de Política Económica y Social, Conpes, es el máximo organismo asesor en todos los aspectos relacionados con el desarrollo económico y social del país, nosotros (la empresa y su entorno) debemos acompañar estas iniciativas gubernamentales con acciones privadas que ayuden a cumplir los objetivos de competitividad.

Es evidente que nuestros problemas no serán solucionados solo con una excelente infraestructura vial, aérea y marítima. Para aclarar este punto, ponemos como ejemplo el abastecimiento en cadena de frío. Podemos tener el mejor sitio de almacenamiento de frio del sector, pero si no logramos una planeación del abastecimiento y producción adecuada, no estaríamos haciendo uso efectivo de nuestras instalaciones y como consecuencia habría una disminución de la competitividad.

Tenemos que alinear esfuerzos, hacer un uso intensivo y extensivo de la infraestructura actual y proyectar nuestras operaciones para el día en que el proyecto de infraestructura finalice, utilicemos la nueva capacidad en beneficio de la organización. Usar la infraestructura es un reto que debemos superar. Es fundamental usar herramientas globales que aumenten el factor de competitividad empresarial. Para esto, la empresa debe diseñar sus redes de valor. Estas redes deben tener la capacidad de compartir costos a lo largo de sus actores, ya sean proveedores estratégicos, redes de distribución y clientes, entre otros, y también debe tener claro un objetivo de cadena, ya sea la eficiencia en costos, el responder a demanda no predecible, etc.

Adicional al diseño de cadenas, la gerencia de la organización debe lograr entender en dónde se genera valor y en qué parte de la cadena se destruye, porque cuando hablamos de usar la infraestructura como fuente de ventaja competitiva, podemos correr riesgos y uno de los más importantes puede ser el de llegar a un sobredimensionamiento que fomente no economías sino des-economías a escala.

Otra metodología fundamental al momento de hablar de infraestructura es la gestión de riesgos en ‘supply chain’, que consiste principalmente en generar planes antes que los riesgos ocurran y, de esta forma, estar preparados frente a los riesgos de ‘supply chain’. Existen estrategias genéricas para hacerle frente a las amenazas, estas parten a través de verbos rectores que diseñan los planes de gestión de riesgos. Estos verbos son: evitar, eliminar la amenaza eliminando la causa; mitigar, reducir la probabilidad y/o el impacto de la amenaza; y transferir, hacer responsable a otro eslabón, actividad y/o proceso dentro de la red de valor de los riesgos que pueden generarse dentro de la cadena, estos pueden quedar en documentos como contratos, pólizas, términos de negociación, entre otros. También los seguros son usados para transferir el riesgo entre actores de ‘supply chain’.

Como conclusión, el desafío para el uso de la infraestructura recae en las organizaciones y estas deben estar alineadas dinámicamente para satisfacer las necesidades de ‘supply chain’, crear y sostener valor por medio de procesos altamente efectivos, fortaleciendo sus relaciones, no solo a nivel de clientes sino también con proveedores y satisfaciendo las necesidades de todos los interesados, llámense clientes, socios, Gobierno y sociedad. No solo la infraestructura es importante, también es importante la organización que la usa y como consecuencia el recurso humano, el activo más importante que tiene cualquier empresa en cualquier sector, que debe contar con las herramientas y técnicas de calidad mundial para hacerle frente a estos retos.