Según las proyecciones publicadas por el organismo, las economías de la región se desplomarán 5,3% a causa del Covid-19

Paola Andrea Vargas Rubio - pvargas@larepublica.com.co

En casi dos meses, el Covid-19 no solo ha cobrado la vida de más de 5.200 personas en la región, sino que también está conduciendo a las economías de América Latina y el Caribe a vivir la peor contracción desde 1914 y 1930, resaltó Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), antes de señalar que el PIB del vecindario caerá más de 5% al cierre de este año.

A pesar de que el panorama es poco alentador para la región, Bárcena indicó que no todos los países sentirán el choque con la misma magnitud. Por ejemplo, República Dominicana (0 %), Guatemala (-1,3%), Paraguay (-1,4%), Panamá (-2%), Colombia (-2,6%) y Honduras (-2,8%) son las naciones que tienen las mejores expectativas de crecimiento, según el documento ‘Dimensionar los efectos del Covid-19 para pensar en la reactivación’ de la Cepal.

LOS CONTRASTES

  • Fernando JaramilloProfesor de economía de la U. del Rosario

    “Colombia se enfrenta a esta coyuntura en una mejor situación que el resto de las economías de América Latina, debido a factores como una deuda pública controlada”.

  • Alicia BárcenaSecretaria ejecutiva de la Cepal

    “El G-20 debe apoyar que las organizaciones presten a tasas de interés bajas y que se alivie la deuda de países altamente endeudados, aplazándola o condonándola”.

Con base en lo anterior se puede afirmar que Paraguay y Colombia serán las naciones de Sur América menos afectadas por la pandemia. Sobre esto, Fernando Jaramillo, profesor de la facultad de Economía de la Universidad del Rosario, explicó que “Colombia se enfrenta a esta coyuntura en una mejor situación, gracias a que la economía venía creciendo, tenía mejores proyecciones, la inflación estaba controlada, teníamos una regla fiscal que mantenía bajo control la deuda pública y tenemos instituciones económicas relativamente solidas. Estos factores hacen que seamos menos frágiles”.

En la publicación de la Cepal también se evidencia que los países que presentarán las mayores contracción en su PIB son Venezuela (-18%), México (-6,5%), Argentina (-6,5%), Ecuador (-6,5%), Nicaragua (-5,9%) y Brasil (-5,2%) (ver gráfico). De acuerdo con Jaramillo, en el caso de Argentina no hay que dejar de lado que su contracción se debe principalmente a que tiene una política económica volátil, lo cual es negativo en una coyuntura como esta, ya que las medidas que se adoptan para combatir el virus tienden a aumentar el déficit fiscal.

Con este panorama Colombia tiene mejor proyección entre los países de la Alianza del Pacífico, a pesar del decrecimiento de todas las economías.

Por puntos como los señalados anteriormente, Bárcena indicó el mal momento que atraviesa la economía de América Latina y el Caribe no es algo producto exclusivamente de la pandemia, ya que antes de esta coyuntura, la región acumulaba casi siete años de bajo crecimiento, con un promedio de 0,4% entre 2014 y 2019. “Dicho panorama se agudizó con la llegada del Covid-19, ya que las economías se enfrentan a una reducción del comercio internacional, la caída de los precios de los productos primarios, la intensificación de la aversión al riesgo y el empeoramiento de las condiciones financieras mundiales, una menor demanda de servicios turísticos y una reducción de las remesas”, señaló la directiva.

La caída de los precios del petróleo es uno de los aspectos que más impactará a países que basen la mayor parte de sus cuentas públicas en este rubro. Sobre el futuro de la cotización de este commodity del cual dependen varias naciones como Venezuela, Colombia, México y Ecuador, Germán Espinosa, presidente ejecutivo de Campetrol, señaló que “por lo pronto, en lo que resta de abril, las presiones a la baja seguirán impactando a las cotizaciones del crudo, a medida que el mercado se encuentre atento a la reacción de la oferta mientras entra en vigor el acuerdo de recortes a la producción de la Opep”.

Los efectos de la crisis
El choque en la economía regional se reflejará principalmente en las tasas de desempleo y pobreza. Según Bárcena, la contracción de 5,3% que sufrirá América Latina y el Caribe generará 11,5 millones de nuevos desempleados y casi 30 millones más de pobres.

“La tasa de pobreza en la región aumentaría en 4,4 puntos porcentuales durante 2020 al pasar de 30,3% a 34,7%, lo que significa un incremento de 29 millones de personas en situación de pobreza”, añadió.

Los anteriores aumentos representarán una serie de retos a los gobiernos de la región. Por lo que Bárcena recomendó que “hay que prepararse para el mundo posCovid-19. Debemos pensar el futuro de la región en la nueva geografía económica ante la elevada dependencia de manufacturas importadas”.

Para la reactivación económica de los países de la región se requieren políticas industriales que permitan a la región fortalecer sus capacidades productivas. Con esta estimación la Cepal se muestra como la más negativa de las bancas multilaterales en el caso del PIB de Colombia.

Los cambios que traerá la pandemia a las economías a nivel mundial
Según el documento de la Cepal, “se necesitará mayor resiliencia en las redes de producción diversificando proveedores en términos de países y empresas, privilegiando ubicaciones más cercanas a los mercados finales de consumo (nearshoring) y relocalizando procesos productivos y tecnológicos estratégicos (reshoring). Las empresas ya están adecuando su funcionamiento interno a las medidas de distanciamiento social, acelerando la tendencia a la automatización y digitalización”.