Los cambios tributarios que hicieron los gobiernos se enfocaron en ayudar a los hogares, las empresas y el sector de la salud

Laura Sofía Solórzano C - lsolorzano@larepublica.com.co

El covid-19 puso en apuros a los gobiernos de todo el mundo, que tuvieron que responder a la recesión con nuevas y rápidas medidas de política fiscal. Estas fueron analizadas en el más reciente informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde).

El documento señala que en los países pertenecientes a la Ocde, las respuestas gubernamentales se centraron principalmente en tres rubros: respaldar los ingresos de los hogares, la liquidez de las empresas y el sector de la salud.

Además, se tomaron medidas específicas como el aplazamiento de pago de impuestos en 35 países; pagos flexibles de la deuda tributaria en 18; reembolso de impuestos como el IVA y otros para 13 países; extensiones de declaración de impuestos en 11; reducción en las contribuciones a la seguridad social (CSS) en ocho y manejo de provisiones en siete países.

Con los cambios progresivos en la mitigación del virus la Ocde sugiere reformas en las políticas fiscales ad portas de la reactivación, dichas reformas deben ser estructurales para que sean efectivas a las necesidades de cada país.

“Una vía que habrá de priorizarse con urgencia es la de la reforma a la tributación ambiental y las políticas fiscales para combatir la desigualdad”, señaló Pascal Saint-Amans, director del Centro de Política y Administración Tributaria Ocde.

Entre los consejo de la entidad está mantener el apoyo focalizado a los sectores, implementar reformas fiscales que sean más estructurales, encontrar fuentes alternativas de ingresos, evaluar a qué rubros ser les puede aumentar los impuestos y apuntarle a una economía más verde, en la que los impuestos estarían dirigidos a los combustibles contaminantes.

“Tenemos que diferenciar los momentos de la crisis; primero enfrentamos una etapa de contención y un shock económico inmenso, ahora entramos a una etapa de recuperación y tenemos que acudir a iniciativas heterodoxas desde un punto de vista fiscal y efectivamente a un mayor endeudamiento”, comentó sobre las medidas Carlos Sepúlveda, decano de Economía de la Universidad del Rosario.

“La mayor presión sobre las finanzas públicas, así como las crecientes demandas de una mayor equidad deberían proporcionar un nuevo ímpetu para alcanzar un acuerdo sobre la fiscalidad digital. La cooperación fiscal será todavía más necesaria para evitar que las disputas tributarias se vuelvan guerras comerciales, lo que dañaría la recuperación en un momento en el que la economía global menos se lo puede permitir”, aseguró la Ocde.

¿Qué hicieron los países?

En el respaldo a los ingresos de los hogares, la Ocde muestra que hubo una ampliación en el plazo para el pago de los impuestos y para los hogares más vulnerables hubo beneficios en efectivo. Principalmente, han habido transferencia directas y no el uso del sistema tributario.

Por otro lado, hubo una tendencia de los países por proteger el flujo de caja de las empresas, para ello, se aplicaron medidas de carácter fiscal y no fiscal. Por ejemplo, se extendieron los plazos para el pago de impuestos.

Además, los países de la Ocde habrían velado por mantener los puestos de trabajo. Entre las medidas aplicadas se ampliaron las prestaciones para desempleados a quienes siguieran en su puesto de trabajo con menos horas. Pero, esto fue menos común en economías emergentes.

La Ocde señala que los gobiernos implementaron sus paquetes fiscales con una gran incertidumbre frente al tiempo que deberían durar los esfuerzos y el alcance que tendría el virus.

“Muchos países han expandido el tamaño y alcance de sus paquetes fiscales. Una respuesta política creciente fue acompañada de mayores costos”, dijo la entidad.