La previsión para 2020 es negativa pues se espera mayor contracción como consecuencia del efecto de la pandemia

María Carolina Ramírez Bonilla - mcramirez@larepublica.com.co

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde) presentó un informe sobre los ingresos fiscales en sus países miembros en 2019. Los resultados no son alentadores, pues para el año pasado los ingresos por cuestión de impuestos cayeron 0,1 puntos porcentuales y la expectativa es que los resultados del próximo año sean más bajos.

“Los ingresos fiscales cayeron en la Ocde por primera vez en una década durante 2019, pero se espera una disminución mucho mayor en 2020 a medida que la pandemia covid-19 reduzca la actividad económica y los ingresos por impuestos al consumo”, dice el informe.

Según los resultados, la mayor caída se registró en Hungría (1,7 puntos porcentuales), debido a una caída de los impuestos sobre la renta de las sociedades. También cayó en Islandia (1,1 p.p.), Bélgica y Suecia (ambos 1,0 p.p.). “Solo se registró un aumento de más de 1 p.p. en Dinamarca que superó a Francia como el país con la relación impuestos / PIB más alta”, resaltó.

El ranking va desde 16,5% que tiene México a 46,3% que es la proporción que se presenta en Dinamarca. "Desde la crisis financiera mundial de 2008, hemos visto una tendencia constante de aumento de los ingresos fiscales en la OCDE, que han disminuido ligeramente en 2019 por primera vez", dijo Pascal Saint-Amans, Director del Centro de Política Fiscal de la Ocde y Administración, en un comunicado de prensa.

“Esperamos ver disminuciones mucho más pronunciadas el próximo año cuando el impacto de covid-19 comience a ser más evidente. En algún momento, cuando la crisis de salud haya pasado y la recuperación económica esté en marcha, los gobiernos deberán reconsiderar si sus sistemas fiscales están a la altura de los desafíos del entorno pospandémico", aclaró.

Otro de los hallazgos es que los impuestos sobre la renta de las empresas en la Ocde han seguido aumentando, de 9,2% de los ingresos fiscales totales en promedio en 2014 a 10% en 2018. Sin embargo, esto sigue siendo inferior al porcentaje máximo registrado de impuestos sobre la renta de las empresas de 11,5%.