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EXPANSIÓN

El Gobierno de Johnson dice que saldrá de la Unión Europea el 1 de enero, aunque la economía cae 25% entre marzo y abril

Diario Expansión - Madrid

Reino Unido ha rechazado formalmente la opción de extender el periodo transitorio del Brexit más allá del 31 de diciembre, una decisión que apaga las esperanzas de muchos empresarios de tener un tiempo extra para adaptarse a la nueva realidad de Reino Unido fuera de la Unión Europea.

Ni siquiera la coyuntura creada por la crisis del coronavirus ha hecho cambiar de planes al Gobierno de Boris Johnson. El cierre de la economía en las últimas semanas se salda, de momento, con una caída de 25,1% de Producto Interior Bruto (PIB) entre los meses de febrero y abril. Los sectores más afectados han sido la distribución, construcción, fábricas, hoteles, alimentación y educación.

El ministro del Gabinete Michael Gove ha asegurado hoy en su cuenta de Twitter que había "confirmado de forma oficial" la decisión durante una conversación con colegas europeos de Bruselas. "El 1 de enero de 2021 tomaremos de nuevo el control y ganaremos nuestra independencia económica y política", aseguró Gove repitiendo la retórica que ha logrado tantos adeptos a la causa del Brexit en Reino Unido. El lunes, el primer ministro Boris Johnson mantendrá reuniones virtuales con líderes europeos para confirmar la postura.

Aduanas

En las últimas horas también se ha sabido que Reino Unido ha abandonado sus planes originales para introducir controles aduaneros completos a las importaciones de la UE a partir del 1 de enero, cuando se hará efectivo el Brexit. Parece que el Gobierno británico ha aceptado que las empresas no podrán afrontar la crisis provocada por la pandemia y, al mismo tiempo, el caos que se prevé en las aduanas y puertos británicos si los controles empiezan a ser efectivos.

Los chequeos de mercancías provocarían retrasos en la llegada de los productos a sus destinos y problemas en las cadenas de montaje que se basan en el just in time. En lugar de los controles aduaneros completos, el Gobierno introducirá un control mínimo a los productos de la UE en los principales puertos, como el de Dover, haya o no acuerdo comercial con los países europeos, algo que todavía no se ha decidido.

A pesar de que ésta sería la postura del Gobierno de Johnson, los líderes europeos parecen decididos a implantar chequeos serios a todos los productos británicos que entren en la UE. "Reconocemos el impacto que el coronavirus ha tenido en las empresas británicas", han dicho fuentes del Gobierno al diario Financial Times. "Por eso, de la misma forma que tomamos el control de nuestras leyes y fronteras, vamos a tomar una postura flexible y pragmática en este tema", ha añadido.

La decisión supone un cambio total de estrategia en el Gobierno de Johnson. El pasado mes de febrero, Michael Gove anunció que todos los productos llegados de la UE recibirían un exhaustivo control en las fronteras británicas, al igual que se hace con los bienes llegados del resto del mundo. Esto permitiría "tratar a todos los países por igual" y "mantener nuestras fronteras seguras"