Primero fue Argentina, con el retorno del peronismo, Perú disolvió su Congreso y Chile alista Constitución

Gestión - Lima

En medio de la convulsión por la que atraviesan varios países latinoamericanos, sus indicadores de riesgo también reportan cambios significativos.

Desde el 18 de octubre, cuando se acentuaron las protestas masivas en Chile, el riesgo país, medido a través del índice EMBI+ elaborado por el banco de inversión JP Morgan, subió de 133 a 139 puntos básicos.

La percepción de riesgo país de Chile por parte de los inversionistas extranjeros se deterioró aún más con el anuncio del gobierno sureño de un proceso para desarrollar una nueva Constitución.

Otro indicador, el CDS, que mide el costo de asegurar la deuda de cada país, marcó 42 puntos ayer, 10 puntos por encima del observado antes de que se desatara la crisis en Santiago y otras regiones.

Argentina, donde la incertidumbre se instaló desde las elecciones primarias del 11 de agosto, ganadas por el peronista Alberto Fernández, quien a la postre se alzó con la presidencia, el riesgo país escaló aceleradamente, desde 872 hasta 2.413 puntos.

Turbulencia
El mercado no tiene certeza sobre las medidas que tomará Fernández, quien sucederá al liberal Mauricio Macri a partir del 10 de diciembre próximo.

Nuestro país tampoco ha estado exento de turbulencia política. El 30 de setiembre el presidente Martín Vizcarra decretó la disolución del Congreso y convocó a elecciones legislativas para el 26 de enero. Hay inquietud entre los agentes económicos sobre el accionar del nuevo parlamento, tanto en su relación con el Ejecutivo, como por sus posibles propuestas de cambios a la Constitución.

Pese a ello, el riego país del Perú, que se elevó en días posteriores al anuncio de disolución del Congreso, de 108 a 116 puntos básicos, revirtió esta alza y ahora se sitúa en 96 puntos, nivel previo a que la crisis política local tocara su punto más álgido.

Frente a Argentina, la comparación del indicador de percepción de riesgo del Perú es aplastante a favor de la plaza local, principalmente por los fundamentos económicos tan disimiles entre una y otra nación (déficit fiscal, endeudamiento público, inflación, entre otros).

Sin embargo, los fundamentos macroeconómicos de Perú y Chile son más cercanos, con la salvedad de que este último goza de un grado de inversión superior al de nuestro país. Aun así, el riego país del Perú (96), que en los últimos meses ya se ubicaba por debajo que el de Chile, ahora ha ampliado, a su favor, la diferencia con el país sureño.

Al mismo tiempo, el CDS del Perú (49 puntos) ha acortado distancia con el del vecino del sur (42 puntos), pues ahora solo lo excede en apenas siete puntos básicos, ante la profundización de los problemas políticos en Chile.