La OIT señaló que en América Latina se pueden perder 5,7% de horas trabajadas, es decir 14 millones de empleos de tiempo completo

Paola Andrea Vargas Rubio - pvargas@larepublica.com.co

El desempleo en grandes, medianas y pequeñas economías se disparó debido al impacto económico del Covid-19. Por ello, un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), aseguró que el mercado laboral se enfrenta a su mayor crisis desde la Segunda Guerra Mundial, ya que la pandemia podría acabar con 6,7% de las horas trabajadas en el segundo trimestre del año. Esto equivalente a 195 millones de puestos de trabajo de tiempo completo.

Este efecto que no diferencia países llevó a la OIT a proponer unas políticas que ayuden a suavizar los efectos negativos. La Organización pide parar despidos masivos y entregar subsidios. Para esto, el organismo propone cuatro pilares, los cuales son: estimular la economía y el empleo; apoyar directamente a empresas y trabajadores que padecen dificultades a causa de la crisis; proteger la salud de los trabajadores en el lugar de trabajo; y buscar soluciones mediante el diálogo social, dijo Roger Gomis, economista del Departamento de Estadística la OIT en Ginebra.

Para evitar el panorama de despidos masivos que plantea la OIT, varios gobiernos han adoptado diferentes medidas para aliviar a las empresas con el fin de que estas no tengan que hacer recortes de nómina profundos. Por ejemplo, en Alemania, Francia, Italia, España y Portugal se está aplicando subvenciones de ingresos para trabajadores, mientras que en otras se han aplazado o subsidiado el pago de la Seguridad Social de los empleados.

LOS CONTRASTES

  • Roger GomisEconomista del Departamento de Estadística la OIT

    “La caída de la actividad laboral y como consecuencia de ingresos, puede convertir el trabajo informal en un último recurso para las poblaciones vulnerables”.

  • Iván Daniel JaramilloInves. del observatorio laborar del Rosario

    “En Colombia el enfoque de imputación de costos de la crisis en materia laboral se ha orientado a comprometer derechos salariales y prestacionales de los trabajadores”.

Además de las medidas anteriores que son las más comunes, Iván Daniel Jaramillo, investigador del Observatorio Laboral de la Universidad del Rosario, destacó que en “Dinamarca el gobierno se comprometió a pagar 75% de los salarios, en Italia se prohibieron despidos por causas objetivas, en España se prohibieron los despidos y se articuló un esquema de proyección a través de los Erte (Expediente de regulación temporal de empleo)”.

Este tipo de iniciativas apuntan a evitar que la tasa de desempleo aumente de forma incontrolada. En Bélgica se amplió el esquema de protección del desempleo, en Suecia el gobierno asumió 90% del salario de trabajadores infectados por Covid-19 y el Gobierno de Reino Unido anunció el pago de hasta 80% de salarios de los trabajadores en riesgo en la crisis.

En los países de la región también se han adoptado estrategias para la protección de los empleos. En Chile se presentó un paquete de medidas fiscales de hasta US$11.750 millones para apoyar el empleo y la liquidez de las empresas. En México se creará un subsidio de desempleo que le permitirá pagar un porcentaje a quienes pierdan su trabajo y en Perú el Gobierno subsidiará hasta 35% de los salarios de los empleados que ganen menos de US$428.

A pesar de que las autoridades han adoptado estrategias para proteger los empleos, Gomis dijo que “en Latinoamérica, el impacto en horas perdidas para el segundo trimestre se prevé de 5,7%, equivalente a 14 millones de puestos de trabajo a tiempo completo”.

Este impacto se debe a que el perfil sectorial del empleo permite ver que en Latinoamérica y el Caribe hay 44% de trabajadores en los sectores identificados como los de mayor riesgo, por encima de la media mundial (37%), dijo el economista del Departamento de Estadística la OIT en Ginebra.

Y es que las cifras no son alentadoras. La semana pasada se llegó a una solicitud récord de subsidios de desempleo en Estados Unidos con 6,6 millones de formularios. Además, en España la Seguridad Social perdió 833.979 afiliados al cierre de marzo lo que representa que el total de desempleados llegó a 3,54 millones, cifra que no se veía desde hace más de 10 años.

Sobre esta situación y específicamente en el caso de Colombia, David Nieto Martínez, docente y coordinador del área financiera de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad El Bosque, explicó que si bien es cierto que el “Gobierno ha venido teniendo unas políticas claras para la protección de los empleos hay que entender que el impacto económico para pequeñas y medianas empresas hace insostenible el pago de los trabajadores y por ende mantenerlos en sus puestos”.

Los subsidios como estrategia para apoyar a quienes pierden el empleo
Según Gomis, “los subsidios de desempleo pueden ser un instrumento útil, sin embargo, hay que recordar que muchos trabajadores del sector informal no van a tener acceso a esta forma de protección social. En países con alto nivel de informalidad, como es el caso de muchos en Latinoamérica, se necesitan medidas como transferencias en efectivo que ayuden a los más afectados por el confinamiento, así cómo iniciativas que garanticen el suministro de alimentos y productos de primera necesidad”.