Estados Unidos se ubicó en el puesto 10 este año, es decir siete puestos por debajo del resultado que alcanzó el año pasado

Paola Andrea Vargas Rubio - pvargas@larepublica.com.co

Singapur se ubicó en el primer lugar del índice del Ranking Mundial de Competitividad de 2020 de IMD, seguido de Dinamarca, Suiza, los Países Bajos y Hong Kong. Esto evidencia las fortalezas que tienen las economías pequeñas en este frente, según el informe publicado.

Sobre el desempeño de estos mercados, Arturo Bris , director del Centro de Competitividad Mundial IMD y profesor de Finanzas, explicó que “el beneficio de las pequeñas economías en la crisis actual proviene de su capacidad para combatir una pandemia y de su competitividad económica. En parte, esto puede alimentarse por el hecho de que es fácil encontrar el consenso social ”.

Este panorama contrasta con la situación de Estados Unidos, que se ubicó en el puesto 10 este año, es decir siete puestos por debajo del resultado del año pasado, cuando se ubicó en el tercer lugar. Según el texto, esto fue causado, principalmente, por la guerra comercial con China. "Las guerras comerciales han dañado tanto a China como a la economía de Estados Unidos, revirtiendo sus trayectorias de crecimiento positivas. China este año cayó de puesto 20 desde la posición 14 que había alcanzado el año pasado".

El desempeño de Europa en materia de competitividad fue mixto, ya que, por ejemplo, el Reino Unido subió del puesto 23  a la posición 19 , mientras que Francia se ubicó en el puesto 32, es decir que cayó un puesto frente al resultado de 2019, cuando ocupó la posición 31 . Según la publicación, una interpretación es que el Brexit pudo haber creado el sentimiento de un entorno favorable para las empresas en unos mercados frente a otros.

La clave del éxito detrás de Singapur, Dinamarca y Suiza

De acuerdo con el texto publicado por IMD, el éxito de Singapur se debe a su sólido desempeño económico que se deriva de medidas de comercio internacional e inversión, empleo y mercado laboral. Mientras que Dinamarca logró acreditar una economía fuerte, gracias a un mercado de trabajo y los sistemas de salud y educación. A esto se le sumó que registró un comportamiento positivo en materia de inversión internacional, productividad y superó a Europa en eficiencia empresarial.

Por su parte, "Suiza ha estado afilando gradualmente hacia una posición mejor, gracias a su fuerte rendimiento económico, y a que su infraestructura científica y de los sistemas de salud y educación muestran pantallas firmes".