El economista senior del IMD World Competitive Center, José Caballero, habló sobre el desempeño de la región en la medición

Paola Andrea Vargas Rubio - pvargas@larepublica.com.co

Para el economista senior del IMD World Competitive Center, José Caballero, el gran reto para este año es lograr que la crisis por el covid-19 no termine afectando de manera drástica los indicadores de competitividad, pues según las políticas que cada país tome habrá impacto en sus mediciones.

¿Cómo cree que terminará afectando la crisis actual a la competitividad de los países, especialmente los de América Latina?
En términos de factores económicos, la crisis actual afectará negativamente la competitividad de los países a través de la reducción del crecimiento del PIB y los niveles de empleo. Además, los salarios y el consumo se contraerán. La incertidumbre derivada de la crisis también puede afectar los niveles de inversión. Más allá de los factores económicos, teniendo en cuenta que la pandemia está teniendo un mayor impacto en los más vulnerables de la sociedad, un aumento severo de las desigualdades socioeconómicas puede ser un resultado a largo plazo. Tal aumento en las desigualdades, considerando las bajas clasificaciones actuales de los países latinoamericanos en los indicadores relevantes (por ejemplo, en el coeficiente de Gini) puede tener un tremendo efecto general. Impactaría, por ejemplo, cualquier avance alcanzado en el desarrollo humano. Además, dependiendo de la efectividad de las respuestas de los gobiernos a la crisis y de cómo la población las perciba, puede haber un resultado negativo-una disminución de la confianza en las instituciones lo cual podría afectar los alcances democráticos.

¿Qué le falta a los países de la región para lograr una receta que les permita avanzar en materia de competitividad?, ¿qué podemos aprender y traer al contexto local de países como Singapur y Dinamarca?
Una de las claves para mantener niveles altos de competitividad es que los gobiernos deben ser adaptables a circunstancias cambiantes y que la implementación de los cambios en las políticas debe ser rápida. Con esto en mente, la adaptabilidad de los gobiernos, la transparencia en la formulación de políticas y la eficacia burocrática en la implementación de esas políticas, son esenciales para la sostenibilidad de la competitividad. Además, mantener la estabilidad política y la cohesión social es fundamental.

Los países con niveles altos de competitividad se enfocan en factores que hacen que sus economías sean más resistentes. Estos factores incluyen, por ejemplo, la promoción del emprendimiento empresarial y la innovación, y el apoyo continuo a las Pyme, los que contribuyen a la generación de empleos. Los países altamente competitivos también se enfocan en el desarrollo de talento. Estos países se aseguran de mantener un sistema de educación de alta calidad. Al mismo tiempo, fortalecen los programas de entrenamiento de aprendices y de capacitación de empleados los cuales contribuyen a la disponibilidad del talento adecuado para que la economía funcione efectivamente.

¿En qué medida el descontento social ha generado retrocesos en materia de competitividad en la región?
Los elementos fundamentales de la competitividad incluyen la estabilidad política y la cohesión social. El descontento social afecta a ambos factores. En ese sentido, ha afectado negativamente la competitividad de los países latinoamericanos.

¿Cómo Colombia podría mejorar su posición en el ranking frente a sus pares de la región?, ¿por qué retrocedimos en esta oportunidad? y ¿cuánto puede llevar volver a tener el puesto anterior teniendo en cuenta el covid-19?
La caída de Colombia en el ranking se debe en parte a su desempeño en el comercio internacional y el crecimiento del empleo. En el contexto de la eficiencia del gobierno, en la legislación empresarial y las medidas relacionadas con cuestiones sociales (por ejemplo, el coeficiente de Gini en el que ocupa el puesto 61), Colombia ocupa un lugar bajo. Del mismo modo, la eficiencia empresarial experimenta una disminución con los indicadores de finanzas (por ejemplo, disponibilidad de crédito para las empresas) alcanzando una clasificación muy baja. La infraestructura tecnológica de Colombia (por ejemplo, la disponibilidad de talento con habilidades digitales/tecnológicas) también cae este año y la educación en general permanece relativamente estancada.

En el contexto de la crisis del covid-19, Colombia debe enfocarse en factores que podrían hacer que su economía sea más resistente.

¿A qué se debe que Chile logró ubicarse antes del puesto 40, mientras que los otros países de la región están después del 50?
Las principales fortalezas de Chile se encuentran en medidas relacionadas con la eficiencia del gobierno, por ejemplo, finanzas públicas, marco institucional (por ejemplo, transparencia en la formulación de políticas) y legislación empresarial (por ejemplo, la facilidad para abrir un nuevo negocio). Además, en términos de eficiencia empresarial, este año su mercado laboral muestra un buen desempeño y también sus prácticas de gestión (por ejemplo, gobierno corporativo). Chile también muestra un buen desempeño en medidas relacionadas con el sistema de salud.

Las tensiones entre China y Estados Unidos por la pandemia, ¿afectarán los resultados del próximo año?
Posiblemente, pero dependerá del nivel que las tensiones alcancen. Este año hemos visto cómo las fricciones comerciales entre ellos han afectado la competitividad de varios países, incluidos ellos mismos, debido al menor desempeño en las medidas relacionadas con el intercambio comercial internacional y la inversión.