Gsma propuso realizar una edición más pequeña o incluso posponer el evento pero finalmente descartó ambas opciones ante la incertidumbre de la epidemia y las más de 40 cancelaciones

Diario Expansión - Madrid

Gsma  decidió cancelar la edición de este año del Mobile World Congress (MWC) por "razones de causa mayor". El director general de la organizadora del evento, Matts Gryard, ha señalado en rueda de prensa que en la decisión se ha priorizado "la seguridad y la sanidad y la reputación del Congreso del Móvil en Barcelona".

Gryard ha señalado que aún es pronto para evaluar los costes de la cancelación y quién deberá asumirlos. En este sentido, ha recordado que Gsma es una organización sin ánimo de lucro y todos sus beneficios se reinvierten en el sector. "Esto no va de dinero", ha asegurado.

El consejero delegado de Gsma , John Hoffman, ha explicado que la organización ha barajado diferentes opciones como posponer o hacer una versión más pequeña. "No podíamos posponer porque no sabemos cómo evolucionará esta epidemia en el futuro", ha dicho Hoffman. Sobre la versión más pequeña, el primer ejecutivo ha señalado que las empresas igualmente hubieran cancelado.

Los dos directivo han asegurado que la "única opción" para la Gsma era cancelar el evento. La argumentación de la organizadora del congreso parece ir dirigida a la batalla legal por las indemnizaciones que se otea en el horizonte. En este sentido, tanto el Gobierno como la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona han puesto el énfasis en que la capital catalana estaba en condiciones de realizar el congreso y que, en ningún caso, había una alerta sanitaria.

"Lo teníamos todo preparado para hacer la mejor edición pero una situación global inesperada lo ha impedido", ha explicado la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau. Sin embargo, la primera edil de la capital catalana ha señalado que la alianza entre las administraciones y la Gsma ha salido fortalecida de esta situación. "La relación de la ciudad y del MWC es de éxito: hemos crecido juntos y hemos trabajado codo a codo para constituir un ecosistema que sitúa a Barcelona como la capital tecnológica del Sur de Europa", ha indicado.

Por su parte, el presidente de Fira de Barcelona, Pau Relat, también ha querido poner de relieve que en ningún caso esta crisis se ha originado en Barcelona ni en España. Sobre el impacto económico en la institución -representa el 30% de los ingresos, algo más de 60 millones de euros-, ha señalado que aún es pronto para evaluar la situación. El director general de Fira, Constantí Serrallonga, ha añadido que la institución se encuentra en un buen momento y puede asumir el impacto.