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El país petrolero tomó medidas como el pico y placa para la compra del combustible ante desabastecimiento en zonas fronterizas
Las sanciones financieras de Estados Unidos a la petrolera estatal de Venezuela, PDVSA y los bajos precios del combustible impuestos por régimen de Nicolás Maduro causaron un gran desabastecimiento del líquido en muchas zonas del país, especialmente en la frontera.
Habitantes de Táchira, estado fronterizo del oeste de Venezuela, venden combustible colombiano, transportado de manera ilegal. Además, ya entró en vigor la medida que permite a los dueños de automóviles en el estado Lara comprar un máximo de 30 litros de gasolina a la semana. En los estados de Bolívar y Monagas, los venezolanos podrán adquirir el combustible según el día de pico y placa de su vehículo.
En el vecino país es posible comprar 600 millones de litros de gasolina a un dólar, esta es una de las razones por la que se ha acelerado el desabastecimiento del líquido. En agosto de 2018, el mandatario venezolano anunció que habría un alza en el precio del combustible, sin embargo aún no se ha declarado un cambio en la tarifa.
Muchas estaciones de gasolina se han visto obligadas a cancelar sus servicios frente a la crisis. El 40% de las 104 estaciones de Barquisimeto, capital del estado de Lara, no están operando.
Los venezolanos deben hacer horas de filas para conseguir un poco de combustible, en muchas ocasiones, las personas hace horas de tres o cuatro hora y finalmente no alcanzar a adquirir el producto. En Mérida, Humberto Trejo, transportista de 60 años, sufrió un infarto que le costó la vida, el lunes pasado, después de permanecer en cola por cuatro días.
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La demanda marcaría el mayor aumento de gasto jamás visto para el ejército estadounidense, con un gasto en seguridad nacional autorizado de US$901.000 millones para el año fiscal actual