El fondo se financiaría mediante la emisión de bonos que se beneficiarían de un aval de todos los Estados miembros de la UE

Paola Andrea Vargas Rubio - pvargas@larepublica.com.co

La Unión Europea debería movilizar todas las herramientas existentes en respuesta al brote de coronavirus y crear nuevos mecanismos conjuntos para financiar la recuperación, dijo el jueves el ministro de Finanzas de Francia.

Bruno Le Maire dijo que el Mecanismo Europeo de Estabilidad (Mede), un fondo de rescate con 400.000 millones de euros (US$436.800 millones ), debería estar disponible como fuente de financiación para los países con unas condiciones mínimas y sin estigmatización por utilizarlo.

Le Maire dijo que el Banco Europeo de Inversiones también debería proporcionar nuevos fondos de hasta 200.000 millones de euros y dio su apoyo a la propuesta de la Comisión Europea de un plan de reaseguro de desempleo por un importe total de 100.000 millones de euros.

"Estos tres instrumentos podrían ser nuestro marco común europeo para afrontar inmediatamente la crisis económica", dijo Le Maire en una conferencia de prensa digital.

"Además del marco, la UE debería reflexionar sobre los instrumentos de largo plazo que serían útiles para relanzar la economía después de la crisis".

La semana pasada los líderes de la UE dieron a los ministros de finanzas hasta el 9 de abril para que presentaran ideas sobre cómo financiar la recuperación, después de que Alemania y los Países Bajos rechazaron un llamamiento de Francia, Italia, España y otros seis países para un instrumento de deuda común emitido por una institución europea.

Le Maire lanzó la idea de un fondo común temporal destinado únicamente a financiar y coordinar el estímulo económico tras la crisis sanitaria.

Centrar el fondo en un solo propósito y limitar su duración a cinco o diez años podría contribuir a superar la tradicional oposición de Alemania y Países Bajos, los miembros fiscalmente más conservadores, a la deuda mutualizada.

El fondo se financiaría mediante la emisión de bonos que se beneficiarían de un aval de todos los Estados miembros de la UE y sería gestionado por la Comisión Europea, dijo Le Maire, que no quiso especificar qué tamaño necesitaría el fondo.