La entidad mantuvo el rating soberano en “A”. Ministerio de Hacienda reaccionó ratificando su compromiso con la responsabilidad de las arcas públicas.

Diario Financiero - Santiago

Continúan los coletazos para la economía chilena, que ya se vio afectada a fines de 2019 como consecuencia de la crisis social del 18 de octubre (con caídas en la actividad en octubre y noviembre) y que hoy se enfrenta a la incerteza de los efectos de la expansión global del coronavirus.

Ayer la agencia clasificadora de riesgo Fitch Ratings mantuvo la nota para la deuda soberana del país en “A”, a seis escalones de la máxima clasificación.

Pero, al mismo tiempo, la entidad redujo su perspectiva desde “estable” a “negativa”, lo que significa en la práctica que la agencia vislumbra una alta probabilidad de una rebaja en el rating soberano del país en los próximos 12 a 18 meses.

De acuerdo al informe emitido por la entidad, el outlook negativo refleja un deterioro significativo en el escenario de referencia que tenía de Chile, considerando las menores perspectivas de crecimiento y mayores déficits fiscales y niveles de deuda tras el estallido social que comenzó a mediados de octubre del año pasado.

Agregaron que la revisión realizada también refleja los riesgos en la clasificación ante un entorno político y global más incierto, pero enfatiza que lo anterior es mitigado -en cierta medida- por el balance relativamente fuerte de Chile y una carga de deuda mucho más baja que el promedio de países con nota “A”.

En términos macro, Fitch anticipa un crecimiento “plano” de la economía en el actual ejercicio, con un pronóstico de 1,2%, levemente por debajo de la apuesta del Ministerio de Hacienda. Para el próximo ejercicio, en tanto, ven un Producto creciendo 2%.

Ambas cifras se comparan desfavorablemente con el 3% y 3,2%, que la agencia pronosticaba antes del estallido social.

“Las continuas protestas, una caída en el precio del cobre y una creciente incertidumbre en torno a la probable reescritura de la Constitución, desalentarán las perspectivas económicas”, señala la entidad.

El reporte continúa asegurando que la clasificadora ve “riesgos sesgados a la baja” para el PIB local, “principalmente por el lado interno ante un eventual resurgimiento de la violencia asociada a la agitación social; y en lo externo, a la caída en el crecimiento global debido al coronavirus y su efecto de golpe en los precios del cobre y el sentimiento interno. Las perspectivas de crecimiento de mediano plazo probablemente serán más débiles”, continuó el documento.

La visión del ejecutivo

Tras el reporte, Hacienda reiteró la importancia de recuperar la expansión económica, al tiempo que reafirmaron su compromiso con la responsabilidad fiscal y la reducción del déficit fiscal estructural.

“Esta revisión es coherente con la implementación de la agenda social en curso, las proyecciones de crecimiento de la economía, la ejecución de planes de estímulo fiscal transitorio para reactivar la economía, así como la estabilización de la deuda pública en el mediano plazo”, comentaron desde Teatinos 120.

Entre 2017 y 2018, las agencias recortaron la clasificación del país por primera vez en 25 años. Hoy, Moody’s y S&P evalúan la solvencia del Fisco chileno con clasificaciones “A1” y “A+” respectivamente, ambas con perspectivas “estable”.