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Las reglas se refieren a viajes, telecomunicaciones, servicios de Internet, funcionamiento de negocios, banca y remesas, y permiten a empresas estadounidenses tener presencia en Cuba.
"Una relación más fuerte y más abierta entre Estados Unidos y Cuba tiene el potencial de crear oportunidades económicas tanto para estadounidenses como para cubanos", dijo el secretario del Tesoro, Jacob Lew, en un comunicado.
"Al moderar aún más estas sanciones, Estados Unidos está ayudando a respaldar al pueblo cubano en su esfuerzo por alcanzar la libertad política y económica necesaria para construir una Cuba democrática, próspera y estable", agregó.
Las medidas tienen lugar en momentos en que Washington y La Habana llevan adelante un acercamiento tras más de medio siglo de hostilidades.
Las regulaciones dadas a conocer el viernes se suman a otras que el presidente estadounidense, Barack Obama, anunció en enero para moderar el embargo de 53 años contra la isla caribeña.
De acuerdo a las reglas, las compañías pueden abrir oficinas, tiendas y depósitos en Cuba. Las normas también permiten el establecimiento de telecomunicaciones y servicios de Internet entre ambos países.
Aunque no cambian las normas sobre quién puede viajar a Cuba, sí flexibilizan el movimiento de personas autorizadas en la isla al otorgar permisos a proveedores de transporte. También eliminan el tope de envíos de dinero y permiten abrir y mantener cuentas bancarias.
Las regulaciones también aumentan las oportunidades educativas al permitir cursos vía Internet y expanden los esfuerzos humanitarios al autorizar ayuda en casos de desastres.
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