Diego Mora, Country Manager para Colombia y Centroamérica de BlackRock, habló sobre la importancia de mantenerse invertido

Paola Andrea Vargas Rubio - pvargas@larepublica.com.co

La volatilidad en los mercados se ha ido estabilizando en las últimas semanas. Sin embargo, Diego Mora, Country Manager para Colombia y Centroamérica de BlackRock, dijo que “volveremos a ver nuevos episodios de volatilidad”.

Mora también habló con LR sobre la importancia de mantenerse invertido en medio de esta coyuntura.

¿Cuándo prevé que la volatilidad disminuya?
Si bien es casi una certeza que volveremos a ver nuevos episodios de volatilidad (en la medida que la pandemia de coronavirus sigue vigente en muchos países) ya varios inversionistas están analizando qué acciones habrá que tomar una vez que los mercados se estabilicen.

¿Qué deberían poner en práctica los inversionistas de crisis anteriores?
Es útil poner esta situación en perspectiva. Si bien los movimientos del mercado recuerdan la crisis financiera de 2008, no creemos que sea una repetición porque el contexto económico y financiero es mucho más fuerte hoy. Creemos que la situación actual difiere en formas significativas que deberían hacer posible que la economía se recupere más rápidamente.

Antes de la actual caída en los índices accionarios, la peor de todas – un descenso de 20%- ocurrió a finales de 2018. La segunda peor, un descenso de 19%, ocurrió en 2011. En ambos casos, el mercado se recuperó y alcanzó  nuevos máximos en cinco meses. Las otras tres correcciones apenas llegaron a ser caídas de 10% y se recuperaron mucho más rápido. Cuando uno se acostumbra a ver cómo sus inversiones aumentan en forma constante, verlas caerse súbitamente puede ser bastante estremecedor. No obstante, eso no debería ser un factor de salida del mercado bursátil cuando se conserva un horizonte de largo plazo.

¿Cuál es el mensaje para los inversionistas en medio de la coyuntura actual?, ¿por qué mantenerse invertido en un momento como este?
La academia y la práctica nos han mostrado que vender cuando los precios de los activos han caído fuertemente es materializar pérdidas que hasta entonces sólo estaban en el papel, e implica perderse de las potenciales valorizaciones que suelen suceder después de fuertes caídas en precios. El comportamiento de los mercados, con su alta volatilidad en lo corrido de año refuerza este concepto.

Los principales índices accionarios mundiales llegaron a registrar pérdidas de hasta 30% hacia mediados de marzo y desde entonces han recuperado buena parte del terreno perdido.

Creemos que es esencial que los inversionistas mantengan una perspectiva de largo plazo. Millones de personas se enfrentan a dificultades financieras inmediatas y necesitan dinero en efectivo hoy. No obstante, para aquellos que son financieramente capaces de permanecer invertidos, la historia demuestra que las personas obtienen mejores retornos cuando adoptan una perspectiva a largo plazo.

De hecho, desde 1987, cada descenso importante en el mercado de valores de Estados Unidos se ha invertido entre 21% y 68% en los próximos 12 meses. Salir a vender sólo por el susto de ver un mes en rojo en el extracto suele ser la estrategia equivocada.

Para aquellas personas que siempre le han apostado a lo mismo, ¿es momento de diversificar el portafolio?
Es importante mantenerse diversificado. La década de los noventa, impulsada por la popularización del internet, generó un mercado alcista motivado por la tecnología que llevó al S&P 500 a un aumento de más de 17% anual durante casi una década. La volatilidad era baja, los retiros de capital eran escasos y la complacencia del inversionista era alta. En ese momento algunos inversionistas sintieron que no era útil tener bonos u otras inversiones menos riesgosas, y en cambio optaron por adquirir más acciones de tecnología.

Lo que siguió fue una recesión que fue el puntapié inicial de una tendencia bajista de 30 meses en el mercado bursátil, que perdió 44% de su valor desde su punto más alto hasta el más bajo.

La pérdida de valor de mercado durante ese período se estimó en US$5 billones solo en empresas de tecnología. Este episodio reforzó una lección inolvidable: la diversificación generalmente funciona, y debemos mantenerla aun si no nos hace sentir bien cuando el mercado está alcista. Entre 2008 y 2009, el mercado nos volvió a enseñar la misma lección.

¿Cuáles son las opciones más rentables en este momento y cuáles no deberían perder de vista los inversionistas?
Es bueno mencionar que la principal recomendación es tener un portafolio diversificado. Esto dependerá de cada inversionista, pero esa diversificación le va a permitir sortear mejor las volatilidades de los mercados. Los portafolios de los inversionistas institucionales, como los fondos de pensiones tienen unos altos niveles de diversificación y esto les permite sopesar mejor los momentos de volatilidad extrema, como los actuales.

Ya los portafolios de los individuos (y esto no es sólo en Colombia sino a nivel mundial), muestran una alta concentración en activos de liquidez (cuentas de ahorro, fondos de renta fija de corto plazo). Si bien para objetivos de inversión de corto plazo esta puede ser una postura adecuada, suele no serlo si se tienen objetivos de largo plazo como el ahorro para la pensión. En estos casos, asesorarse bien es importante; exponer su portafolio a diferentes tipos de activo, tanto locales como internacionales será fundamental.

Ahora, hablando de los mercados actuales, partiendo del portafolio de referencia diversificado que cada inversionista tenga, tenemos una visión de sobreponderar activos de crédito como bonos de empresas tanto de grado de inversión como de alto rendimiento. El actuar de los bancos centrales en la mayoría de los países desarrollados dándole liquidez a estos mercados no tiene precedentes, y es una de las razones para tener esta postura.

Mantenerse invertido en un momento como el actual, en el que la incertidumbre sobre el futuro prima y los precios de productos básicos como el petróleo han bajado demasiado, ¿son una señal de que los inversionistas deberían cambiar el foco hacia activos que incluyan la sostenibilidad ambiental?

Desde el punto de vista de la inversión, estamos convencidos de que las carteras que integran la sostenibilidad y las cuestiones climáticas pueden proporcionar a los inversores mejores rentabilidades ajustadas al riesgo.

La reciente crisis fue una prueba clave de esta convicción. En el primer trimestre de 2020, Morningstar reportó que 51 de sus 57 índices sustentables tuvieron mejores rendimientos que sus contrapartes en el mercado, y Msci reportó que 15 de sus 17 índices sustentables obtuvieron resultados similares, y robustos a lo largo de la región y metodología de índice. Aunque este tiempo corto no es determinante, se mantiene en línea con la resiliencia que hemos observado en las estrategias de inversión sustentable en caídas anteriores del mercado, en 2015-2016 y 2018, lo cual exploramos en nuestra investigación.

Además, estos resultados son consistentes con la investigación que BlackRock publicó a mediados de 2018, lo cual demuestra que las estrategias sustentables no requieren una compensación de rendimiento y tienen importantes atributos de resiliencia.

Nuestra opinión es que las empresas con perfiles sólidos en materia de sustentabilidad tienen el potencial de tener mejores resultados que aquellas con perfiles menos sólidos. En particular, creemos que las empresas administradas con un enfoque en la sustentabilidad deberían estar mejor posicionadas que sus pares menos sustentables para navegar condiciones adversas y beneficiarse de entornos de mercado positivos.

Las inversiones sostenibles están acá para quedarse.

¿Cómo ven el futuro de los precios del petróleo, luego de se empezaron a aplicar los recortes de la Opep+?
Si bien la Opep+, que incluye también a Rusia y México, redujo la oferta hasta en 10% recientemente, fue muy poco y demasiado tarde para compensar la desaceleración de la demanda.

Estos eventos han puesto la forma de la curva de futuros del WTI en un contacto extremo, por lo que los contratos a corto plazo son más baratos que los que están más lejos. Por ejemplo, el contrato de junio cerró en US$$21 el barril, creando la mayor diferencia entre el mes anterior y los contratos del próximo mes.