En el primer semestre de 2019, 18 de las 20 economías latinas sufrieron una desaceleración.

María Paula Aristizábal Bedoya - maristizabal@larepublica.com.co

“Una región de claro estancamiento y bajo crecimiento”. Así fue definida América Latina por Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), en la última entrega del Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe. El informe reveló que Panamá, Colombia y Bolivia son las tres mayores economías de América Latina que más crecerán al cierre de este año, a pesar de que a Panamá se le hizo una corrección en la proyección, bajando 0,2 puntos porcentuales a la variación de su PIB (Producto Interno Bruto) de 3,7% a 3,5%.

América Latina va a tener una reducción en su crecimiento, pasando del 0,5% proyectado hace unos meses por el organismo a 0,1% este año. La Secretaria Ejecutiva de la Cepal explicó que de los 20 países de la región, hay 14 que tienen un crecimiento por debajo del 1%. “Las economías que más dinamismo muestran son Dominica, República Dominicana, Guyana y Panamá. América Central va a tener un crecimiento de 2,4%, El Caribe de 1,4% y América del Sur de -0,1%, entrando de nuevo a una tasa negativa. Ecuador, Haití, Nicaragua y Venezuela crecen negativamente”, explicó Bárcena en su intervención.

Los resultados poco alentadores para América Latina no solo son un reflejo del descontento social que hoy vive la región, sino una consecuencia del actual panorama económico mundial, que obliga a los entes internacionales a recortar cada vez más las proyecciones de crecimiento. En principio, se debe a los efectos de la guerra comercial entre Estados Unidos y China. De hecho, este es el segundo de los tres signos que muestran la desaceleración económica según Bárcena.

“El gran motor del crecimiento mundial está en graves problemas, es la primera vez que es negativo desde la crisis financiera”, dijo. Mientras que en 2018 el crecimiento del comercio mundial (en volumen) fue de 3,4%, entre enero y septiembre de 2019 el mismo dato cayó 0,4%.

LOS CONTRASTES

  • Luis GarcíaPhD. Economía y profesor U.Javeriana

    “En Colombia tuvimos tasas de crecimiento en algunos años porque hubo precios de petróleo muy altos entre 2000 y 2014. Luego, los commodities cayeron”.

Los otros dos signos de desaceleración tienen que ver con una economía que crece a su menor tasa desde la crisis financiera y las vulnerabilidades financieras. Hay una ralentización pronunciada, entendiendo que China se desacelera de 6,6% a 6,1% en 2019 y continúa su senda de desaceleración a 5,8% para 2020 y la economía estadounidense sigue ese mismo camino. Aún cuando era uno de los países que presentaba un mayor expansión en los últimos años.

En cuanto a los productos primarios, Bárcena señaló que hay una caída en 2019 de 5,4% y que para 2020 esta cifra se ubicará en -1,9%, “esto tiene grandes impactos en una región tan sensible como la nuestra”. Al respecto, Luis García, PhD. en Economía y docente de la Pontificia Universidad Javeriana, explicó que los commodities tuvieron un comportamiento positivo en los primeros 14 años del siglo XXI. “En Colombia, tuvimos tasas de crecimiento en algunos años porque hubo precios de petróleo muy altos en ese período”, dijo García.

Agregó que ese crecimiento fomentó la inversión extranjera en el país e impulsó el crecimiento de las economías en la región. “No solo a nosotros nos fue bien, hubo un gran boom de productos básicos por la expansión china que creó una gran demanda en los productos básicos”. Sin embargo, luego de la crisis, el país asiático cambió gran parte de su política y luego de 2014 los precios de los commodities empezaron a caer “y a todo Latinoamérica le empezó a ir mal, las exportaciones dejaron de ser el motor del crecimiento” señaló el economista.

Si en algo coinciden los analistas es que el crecimiento económico de Colombia en los informes no es el más óptimo. Francisco Giraldo, profesor de Economía de la Universidad Externado, dijo que las perspectivas de los organismos internacionales para Colombia no se ciñen a la realidad del país, pues si bien hay inversión extranjera, esta se va sobre todo a la minería. “Tenemos condiciones de extracción minera muy buenas, al igual que en Chile y Perú. Se trata de una inversión muy grande, pero que no genera empleo, además de que las utilidades de la minería se van para afuera”, explicó.

Aunque a modo general, la inversión extranjera entre 2014 y 2019 disminuyó 2,4 puntos porcentuales, pasando de 20,5% a 18,1%, Bárcena dijo que hay una excepción en el país. “Los que han mantenido niveles de inversión como Colombia, han logrado un buen balance”, dijo.

Para García, que Colombia crezca a 3,2% no es una cifra del todo convincente. “Eso quiere decir que no lo estamos haciendo tan bien, sino que los otros lo están haciendo peor. El crecimiento al que deberíamos apuntar es al 4% y ojalá 5%”.

Bárcena concluyó diciendo que la política monetaria está ayudando al país y con la Ley de Crecimiento se prevé que llegue a 3,5% en 2020.