Su economía está sitiada por débiles indicadores: una tasa de desempleo de 14,2% y un PIB que apenas crece 2%.

María Paula Aristizábal Bedoya - maristizabal@larepublica.com.co

La división política en España se acentuó tras las elecciones de este fin de semana, que dejaron a un Congreso más dividido y reforzó la necesidad de que los socialistas busquen un acuerdo para formar un gobierno. La tasa de desempleo y el débil desempeño económico se suman a las preocupaciones políticas.

Tras los comicios, el Partido Socialista Obrero Español obtuvo 120 de los 350 escaños parlamentarios. En el caso del Partido Popular alcanzó los 88 puestos, mientras que Ciudadanos cayó de 57 escaños a solo 10 y el partido de extrema derecha Vox obtuvo 52 escaños.

Ahora, vendrá una etapa de negociaciones sin una salida clara que presionan el escenario político y económico. Así como en la gran mayoría de los países, la guerra comercial y el brexit le han pasado factura a España, a lo que se le suma la ola de desmanes que ya completaron tres semanas en Cataluña.

Muchos consideran que España no se ha logrado recuperar de la crisis de 2008 y un ejemplo de ello es el crecimiento de su PIB. En 2006, la variación de la economía fue de 4,1%, una proporción que bajó considerablemente a 0,9% en 2008.

“La economía española ha distribuido desigualmente la carga de los efectos de la crisis recortando servicios y salarios como mecanismo para sanear su competitividad exterior. El resultado es una economía más expuesta a choques externos y un tejido pequeño y mediano empresarial más débil”, señaló Sergio Pascual, analista del Centro Latinoamericano de Geopolítica y exsecretario de Podemos.

Para el analista, cuando se logre formar un nuevo gobierno hay tres retos económicos a superar: una nueva legislación para mejorar las condiciones laborales y la estabilidad del empleo; soberanía energética; e inversión pública. Además, la tasa de desempleo en septiembre fue de 14,2% y es, sin duda, otros de los principales obstáculos a superar.

LOS CONTRASTES

  • Sergio Pascual Analista del Celag

    “El problema de las pensiones es solidario con el del empleo. Sin empleos dignos con capacidad para cotizar, el sistema nacional se torna insostenible”.

El analista también señaló que se trata de una apuesta por “la transición energética para paliar su alta dependencia del petróleo. Es un sector en el que tenemos recursos privilegiados, sol y capacidad tecnológica, pero ha faltado voluntad política”.

Vale la pena recordar que de los cuatro comicios celebrados, solo un candidato llegó al poder con un porcentaje de votos considerable, y ocurrió en 2016.

Luego de repetirse las elecciones que habían tenido lugar en 2015, un año más tarde Mariano Rajoy del PP, ganó los comicios. Sin embargo, permaneció en el poder solo por dos años, pues en 2018 y tras una moción de censura en su contra, Pedro Sánchez, secretario general del Psoe, ocupó el cargo como presidente.

La dificultad política radica, en parte, a que los que han llegado al poder no han contado con mayoría en el Parlamento, lo que desemboca en una obstrucción a los planes del gobierno de turno.