MI SELECCIÓN DE NOTICIAS
Noticias personalizadas, de acuerdo a sus temas de interés
Confianza en el gobierno en países de la Ocde
Suiza lideró el ranking de confianza en el Gobierno con 81%, seguida por Luxemburgo y Finlandia. Europa concentró la mayoría de los mejores resultados en miembros de la Ocde
La confianza de los ciudadanos colombianos en el Gobierno sigue entre las más bajas del grupo de países evaluados por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, Ocde. De acuerdo con el informe Government at a Glance, Colombia registró un nivel de confianza de 28,7%, ubicándose en la parte baja de la clasificación internacional y superando únicamente a Grecia, que obtuvo 27,3%.
Este resultado ubica a Colombia por debajo de economías como Estados Unidos, con 29,4%; Letonia, con 31%; Japón y Eslovaquia, ambos con 32,1%; Chile, con 33,5%; Reino Unido, con 34,2%; Francia, con 37,3%; y España, con 38,5%.
La medición de la organización evalúa la confianza de los ciudadanos en la capacidad de sus gobiernos para actuar en beneficio de la población y administrar adecuadamente los asuntos públicos. Aunque varios países han registrado fluctuaciones en los últimos años, Colombia sigue lejos de los niveles observados en la mayoría de las economías desarrolladas.
Mateo Amaya, politólogo e internacionalista, considera que uno de los principales factores detrás de este resultado es la persistencia de la corrupción y la falta de transparencia.
“Una de las cosas que más explica esta baja confianza es sobre todo el tema de la corrupción y la falta de transparencia. Esto no es algo actual, pero sí se ha afianzado mucho y ha llevado a que haya más desconfianza de las personas”, afirmó.
Añadió que la corrupción se ha mantenido entre las principales preocupaciones y recordó que el país ha perdido posiciones en los indicadores internacionales que miden la percepción sobre este fenómeno.
Por otro lado, Remi Stellian, docente de economía de la Universidad Javeriana, compartió y sostuvo que la corrupción es solo una de varias variables que terminan afectando la confianza institucional.
“Entre los factores decisivos están la corrupción, la capacidad de las administraciones públicas para promover el desarrollo económico y su capacidad para proteger los derechos de los ciudadanos frente a la violencia y los conflictos”, explicó.
Según Stellian, Colombia presenta rezagos históricos en esos tres frentes. Mencionó, por ejemplo, las dificultades para impulsar transformaciones estructurales en el sector rural, la persistencia de altos niveles de concentración de la tierra y la percepción de que ciertos intereses particulares condicionan decisiones públicas.
Para el académico, la reaparición de focos de violencia en distintas regiones del país también ha influido en el deterioro de la confianza.
“Existe un sentimiento de impunidad frente a grupos ilegales y frente a varios casos de corrupción y desperdicio de recursos. Eso termina afectando la percepción de los ciudadanos sobre el Estado”, dijo.
Amaya coincide en que el deterioro de la seguridad tiene un impacto directo sobre la legitimidad institucional.
“Uno de los primeros servicios públicos es la seguridad. Si usted no tiene unas fuerzas que garanticen el respeto de las instituciones y del imperio de la ley, eso lleva a que se destruya la confianza”, afirmó. El analista agregó que la expansión de grupos armados ilegales en algunas zonas del país genera la sensación de ausencia estatal.
“El ciudadano no ve que tiene una autoridad que le garantice sus derechos, sino que muchas veces termina sometido a grupos armados organizados. Eso también influye”, dijo.
La distancia entre Colombia y los países que encabezan la clasificación también refleja diferencias en materia de desarrollo económico e institucional.

Stellian explicó que existe una relación consistente entre crecimiento económico y confianza en el Gobierno. “Una economía que crece, atrae inversiones y refuerza su competitividad suele distribuir más ingresos entre la población. Cuando las acciones del Gobierno no se traducen en una mejora de las condiciones económicas, se abre la puerta a la desconfianza”, señaló.
El economista destacó que el caso de EE.UU. merece una lectura aparte. Aunque es la principal economía del mundo, su nivel de confianza institucional también se encuentra por debajo del promedio de las economías desarrolladas.
Destacó que factores como la polarización política, el aumento del costo de vida y la percepción de desigualdad han contribuido a debilitar la confianza de los ciudadanos estadounidenses en sus instituciones.
En Colombia, agregó, existe una combinación de problemas similares con dos elementos adicionales. “Hay un conflicto interno que vuelve a tomar importancia y un desarrollo económico que parece estancado. Aunque el Gobierno no es el único responsable de esta situación, eso alimenta la desconfianza hacia él”, afirmó.
El informe de la Ocde muestra que los mayores niveles de confianza se registraron en Suiza, con 81%; Luxemburgo, con 80,7%; Finlandia, con 69,3%; Noruega, con 59,6%; Irlanda, con 58,5%; México, con 56,1%; Dinamarca, con 55,6%; Alemania, con 51,4%; Suecia, con 51,2%; Canadá, con 50,9%; e Islandia, también con 50,9%.
Para Stellian, el caso de Suiza ofrece algunas pistas sobre cómo fortalecer la confianza institucional. Más allá de sus indicadores económicos, destacó el peso de los mecanismos de democracia directa y la participación ciudadana en la toma de decisiones. “Lo importante es que la población se sienta escuchada y pueda participar en el diseño, monitoreo y evaluación de las políticas públicas. Eso ayuda a construir confianza, aunque es un proceso que toma tiempo”, afirmó.
Más adelante aparecen Bélgica, con 49,5%; Países Bajos, con 49,3%; Nueva Zelanda y Costa Rica, ambas con 49%; Australia, con 48,7%; Austria, con 46,5%; Polonia, con 46%; Portugal, con 44,3%; Israel, con 41,2%; Estonia, con 40,9%; dejando ver que la política pública en Europa es aprobada por sus ciudadanos.
Mateo Amaya, politólogo, considera que Colombia necesita profundizar la descentralización, fortalecer la meritocracia en el sector público, mejorar la capacidad para investigar actos de corrupción y revisar los mecanismos de control político existentes. Remi Stellian, docente de economía de la Universidad Javeriana, coincide en que la confianza es un activo institucional que tarda años en construirse y que resulta determinante para impulsar reformas de largo plazo. “La confianza en el Gobierno es clave para aprobar reformas”, concluyó Stellian.
Consultores y analistas reunidos el lunes en la sede de la Opep en Viena para una reunión técnica advirtieron que se necesitarán muchos meses para retomar las operaciones previas a la guerra
La UE y los ministros de finanzas de toda Europa han estado presionando para obtener acceso a Mythos desde su primera presentación en abril
Según Statistics Canadá, el producto interno bruto real disminuyó 0,1% anualizado durante los primeros tres meses del año