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Bloomberg
La presidenta indicó que la mayoría no eran jóvenes y que algunos manifestantes portaban martillos u objetos punzantes, con el objetivo de derribar las vallas
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, pidió investigar los enfrentamientos con la policía ocurridos durante una masiva protesta el fin de semana en la capital, al afirmar que la manifestación antigobierno fue cooptada por grupos violentos.
La marcha del sábado en Ciudad de México fue la mayor protesta desde que Sheinbaum asumió el cargo hace poco más de un año. Incluyó choques aislados con la policía que dejaron decenas de heridos, y en algunos casos los agentes usaron gas lacrimógeno para dispersar a la multitud. Antes de la protesta, Sheinbaum trató de restarle importancia, al sostener que detrás del llamado a las calles estaban operadores de derecha. La movilización fue impulsada originalmente por jóvenes que emulan otros movimientos de la Generación Z en el mundo.
El sábado por la noche, las autoridades capitalinas estimaron que unas 17.000 personas asistieron a la protesta. El jefe de la policía de la ciudad informó que 20 personas fueron arrestadas y serán acusadas de agresión y robo, mientras que 60 agentes resultaron heridos, incluidos 40 que requirieron atención hospitalaria.
Sheinbaum minimizó la protesta que llegó al Zócalo capitalino, donde los edificios gubernamentales habían sido resguardados con barreras y un amplio contingente policial. El lunes reiteró que la marcha fue promovida por grupos opositores y condenó los actos violentos.
La presidenta indicó que la mayoría no eran jóvenes y que algunos manifestantes portaban martillos u objetos punzantes, con el objetivo de derribar las vallas, no entrar al Palacio Nacional, sino enfrentarse con la policía.
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