Alicia Bárcena, secretaria general de la Cepal, dio a conocer una serie de recomendaciones que podrían ayudar a mitigar el impacto

Paola Andrea Vargas Rubio - pvargas@larepublica.com.co

Durante la presentación del nuevo estudio 'América Latina y el Caribe ante la pandemia del Covid-19: efectos económicos y sociales' de la Cepal, Alicia Bárcena, secretaria general del organismo internacional, dio a conocer una serie de recomendaciones que podrían evitar un choque mayor de la propagación del virus en la región.

Bárcena enfatizó en que es crucial que los ciudadanos acaten las medidas de aislamiento que han venido anunciando los gobiernos de cada país, ya que la única forma de evitar una crisis mayor es conteniendo la expansión del virus y eso solo depende de los ciudadanos.

Según proyecciones del organismo internacional, lo más probable es que la economía de la región se contraiga más de 1,8% al cierre del año, debido a que sus principales socios económicos, China, EE.UU. y la Unión Europea, están sufriendo un choque fuerte, a lo que se le suma los problemas que ya se venían registrando países como Chile y Argentina y la fuerte caída en los precios del petróleo producto de la guerra entre Rusia y Arabia Saudita.

Además de lo anterior, Bárcena dijo que este virus llegó en un mal momento a la región, ya que en los últimos años se ha presentado contracciones en el PIB, las naciones cuentan con sistemas de salud precarios y no se ha registrado una importante inversión. Esto se suma a que en esta zona del continente hay 58 millones de adultos, es decir que 9,2% de la población hace parte de la población en riesgo para contraer este virus y tener mayores probabilidades de morir.

A esta lista de problemáticas que tiene América y el Caribe para frenar la expansión del Covid-19 se le suma que las naciones no cuentan con un presupuesto del tamaño del que tienen los países europeos, en donde han adoptado medidas como el aplazamiento de deudas, la congelación de arriendos y entre otras para aliviar el bolsillo tanto de las empresas como de los ciudadanos, lo cual permitirá que cuando termine la crisis sus economías logren una recuperación más rápida y la caída sea menor.

Luego de explicar lo anterior, la secretaria a conocer cinco recomendaciones políticas. Entre las medidas se encuentran que es necesario un estímulo fiscal de un monto suficiente para apoyar los servicios de salud y proteger los ingresos y los empleos, reforzar los sistemas de protección social para apoyar a las poblaciones vulnerables, los bancos centrales deben asegurar la liquidez de las empresas para garantizar su funcionamiento y la estabilidad del sistema financiero.

Las últimas dos recomendaciones son que la cooperación internacional y las organizaciones multilaterales deberían diseñar nuevos instrumentos técnicos y financieros para apoyar a los países que se enfrentan a la presión fiscal. Deben, asimismo, considerar la posibilidad de conceder préstamos con bajos intereses y ofrecer alivio y aplazamientos de la deuda para aumentar el espacio fiscal; y levantar sanciones a los países sujetos a ellas para permitir su acceso a alimentos, suministros médicos y acceso a pruebas de Covid-19 y asistencia médica. Es tiempo de solidaridad, no de exclusión.

De acuerdo con Bárcena la última de las recomendaciones es una de las más importantes ya que no se puede pensar en que se va a superar la crisis si no se hace desde la unidad, ya que la economía después de esta coyuntura no volverá a ser la misma y por ende se necesitará que las relaciones entre países vecino estén fortalecidas y que se haya avanzado en materia de cooperación, para así evitar un mayor desplome del PIB regional y ver una importante recuperación en 2021.