“Rechazamos cualquier intento de crear artificialmente una llamada ‘nueva Guerra Fría’”, dijo el ministro de Relaciones Exteriores de China

Bloomberg

China señaló que no quería que las relaciones con Estados Unidos empeoraran e instó a no crear una “nueva Guerra Fría” mientras las dos economías más grandes del mundo continúan enfrentándose en varios frentes.

“Rechazamos cualquier intento de crear artificialmente una llamada ‘nueva Guerra Fría’”, dijo el ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, en una entrevista con la agencia oficial de noticias Xinhua transmitida el miércoles por la noche. “Cualquiera que intente comenzar una nueva Guerra Fría en el siglo XXI estará en el lado equivocado de la historia y solo será recordado como quien alteró la cooperación internacional”.

Las tensiones entre EE.UU. y China se han intensificado en los últimos meses debido a temas como el comercio, los derechos humanos y el auge de las compañías tecnológicas chinas, lo que ha llevado a China a decir que las relaciones han llegado a su nivel más bajo en varias décadas. A las órdenes de represalia del mes pasado de cerrar consulados en ambos países siguió esta semana un anuncio del viaje de más alto nivel de EE.UU. a Taiwán en más de 40 años, medida a la que Pekín dijo que “se oponía firmemente”.

“China no tiene intención de pelear una ‘guerra diplomática’ con EE.UU., ya que esta solo afectaría aún más los intereses de ambos pueblos”, dijo Wang. “Si EE.UU. está empeñado en tomar el camino equivocado, China está lista para dar la debida respuesta”.

Wang también instó a EE.UU. a “rechazar el desacoplamiento y mantener la cooperación”, diciendo que los intereses de ambas partes estaban profundamente entrelazados. El secretario de Estado de EE.UU., Michael Pompeo, ha instado a las compañías estadounidenses a prohibir las aplicaciones chinas de sus tiendas de aplicaciones, lo que es parte del esfuerzo de Washington por eliminar la tecnología china de computadoras y teléfonos inteligentes en EE.UU.

“El desacoplamiento forzado infligirá un impacto duradero en las relaciones bilaterales y pondrá en peligro la seguridad de las cadenas industriales internacionales y los intereses de todos los países”, indicó.