MI SELECCIÓN DE NOTICIAS
Noticias personalizadas, de acuerdo a sus temas de interés
La destrucción de los bosques ha caído 11% en el último año en Brasil.
La destrucción de los bosques ha caído 11% en el último año y el Gobierno de Silva de Lula reiteró que acabará con la tala ilegal antes de 2030
Brasil subió sus niveles con respecto a la caída de la deforestación dentro de sus selvas. La destrucción de los bosques ha caído 11% en el último año y el Gobierno de Silva de Lula reiteró que acabará con la tala ilegal antes de 2030.
Durante el año pasado se destruyeron 5.796 kilómetros cuadrados de vegetación nativa, 11% menos que el año anterior, de acuerdo con datos del sistema Prodes del Instituto Nacional de Investigación Espacial, Inpe. La deforestación se redujo en ocho de los nueve estados brasileños que hacen parte de la Amazonia.
Estos resultados se dan de cara a que Brasil celebre, precisamente en la Amazonia, la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Clima, la COP30.
El país que preside actualmente la COP30, Brasil, propuso ampliar los compromisos de reducción de emisiones para incluir promesas de empresas, estados y ciudades, con el objetivo de reforzar los esfuerzos climáticos mundiales tras la retirada de Estados Unidos del Acuerdo de París.
Los diplomáticos brasileños que preparan la cumbre climática han estado trabajando estrechamente con la ONU para animar a los países a presentar objetivos actualizados para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero antes de septiembre, después de que muchos incumplieron el plazo de febrero.
El pacto de París, en el que casi todos los países acordaron limitar el calentamiento para que no sobrepase los dos grados centígrados sobre los niveles preindustriales, exige que presenten objetivos, conocidos como Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional, NDC, y que los actualicen cada pocos años.
La industria petrolera de Venezuela es objeto de un renovado interés después de que Estados Unidos destituyera a Nicolás Maduro
Los operadores también dicen que Rusia está suministrando a las refinerías de la vecina Bielorrusia alrededor de 300.000 barriles diarios de petróleo
La balanza comercial registró un superávit de US$788 millones, aunque con una caída tanto en las exportaciones como en las importaciones