Según el Consejo Administrativo de Defensa Económica no habría atentados a la libre competencia con la fusión

Valor Económico

El área técnica del Consejo Administrativo de Defensa Económica (Cade) aprobó ayer el acuerdo entre Embraer y Boeing. Debido a que se autorizó sin restricciones, la operación que involucraba a los dos fabricantes de aviones no tuvo que ser examinada por el plenario del organismo antimonopolio.

La evaluación del área técnica es prácticamente la misma que la de la mayoría de los directores Cade. Entienden que el acuerdo, anunciado oficialmente en 2018, no tiene efectos competitivos, ya que las dos compañías no compiten en el mismo mercado de aviones.

“Independientemente de la visión ideológica de todos sobre el negocio, el análisis de Cade debe ceñirse al aspecto competitivo”, dijo un asesor a Valor.

El acuerdo, valorado en más de US$4.200 millones (US$4.750 millones según proyecciones), ya ha sido aprobado por las autoridades antimonopolio de Estados Unidos y China, pero aún está pendiente de análisis en la Unión Europea.

LOS CONTRASTES

  • Francisco Gomes NetoPresidente de Embraer

    “Esto es una clara demostración de la naturaleza procompetitiva de nuestra asociación. La decisión no solo beneficiará a nuestros clientes, sino a Embraer”.

Según los informes, las autoridades europeas solicitaron más de 1.500 páginas de información para el análisis del acuerdo. La justificación está respaldada por la percepción de que la unión de las dos compañías puede afectar la competencia en el mercado mundial de aviones.

La Superintendencia General de Cade analizó dos transacciones. La primera fue la adquisición, por parte del gigante estadounidense, de 80% del área de aviación comercial de Embraer. La otra es la empresa conjunta entre las dos compañías, destinada a producir el avión militar KC-390.

Con respecto a las operaciones en la aviación comercial, Cade entendió que el acuerdo ayudará a Boeing a presionar a Airbus, el principal rival a nivel mundial, a medida que la compañía estadounidense expande su cartera con aviones de 100 a 150 asientos, la especialidad de Embraer.

Aún así, la interpretación del área técnica del organismo antimonopolio es que no habría efectos negativos en términos de competencia, según Cade, en una nota publicada horas después de que se aprobó el acuerdo.

Con respecto a los efectos en el segmento de defensa, la municipalidad informó que había analizado el mercado global de aviones de transporte militar tripulado en el que, además del KC-390 de Embraer, el C-40 Clipper y el avión KC-46 A Pegasus pertenecen Boeing Cade concluyó que “no hay posibilidad de ejercer el poder de mercado, ya que la operación no representa una unión de las carteras de aviones de transporte militar de las empresas, sino la participación en un proyecto común”.

Para el Cade, Embraer obtendrá beneficios de la transacción, ya que podrá disfrutar de la cooperación tecnológica y comercial con Boeing en el área de la aviación ejecutiva. “Además, las mayores inversiones de la división comercial, que tiene una fuerte competencia con Airbus, correrán a cargo de Boeing”, dijo la agencia.

Francisco Gomes Neto, presidente de Embraer, dijo que la garantía “es una clara demostración de la naturaleza procompetitiva de nuestra asociación”. “La decisión no solo beneficiará a nuestros clientes, sino que también permitirá el crecimiento de Embraer y la industria de la aviación brasileña”.