La fabricante estadounidense de aviones tiene desacuerdos con Federal Aviation Administration (FAA) por los cursos

Paola Andrea Vargas Rubio - pvargas@larepublica.com.co

El mal momento por el que pasa Boeing parecía estar alcanzando un punto de inflexión con la posibilidad de iniciar las capacitaciones en el simulador para pilotos del 737 MAX de la firma. Sin embargo, The Wall Street Journal informó que esta acción podría enfrentar una complicación adicional producto de una fricción entre el personal del fabricante del avión y los funcionarios del gobierno de EE.UU..

Según el medio estadounidense, “en la medida en que las dos partes ( Federal Aviation Administration y Boeing) se lleven bien podría determinar en parte cuánto tiempo se tarda en hacer que el MAX vuelva a volar, casi un año después de su puesta a tierra en todo el mundo después de dos accidentes fatales que se cobraron 346 vidas”.

Los desacuerdos entre las partes se debe a que se conocieron unos mensajes internos de la firma en la que “los pilotos de la compañía ridiculizaban a sus homólogos en la Administración Federal de Aviación”, aseguró WSJ que también concluyó que “Boeing y la FAA, primero necesitan resolver diferentes enfoques sobre el contenido de la capacitación. Ya que inicialmente, la compañía propuso que los pilotos practiquen, uno por uno, un puñado de maniobras seleccionadas, mientras que la FAA, favorece una capacitación más expansiva que resalta escenarios más largos con la interacción de diferentes emergencias, según los funcionarios”.