En una conversación telefónica los líderes públicos analizaron la situación que están viviendo los países con menos recursos

Reuters

La canciller alemana Ángela Merkel y el Papa Francisco analizaron el jueves los efectos de la pandemia de coronavirus en una conversación telefónica en la que acordaron la necesidad de ayudar a los países más pobres, dijo el portavoz de la líder conservadora.

El diálogo se centró en la situación humanitaria y política generada por la pandemia y en la importancia de la cohesión y la solidaridad en Europa y el mundo, dijo Steffen Seibert en un comunicado.

"Ambos se mostraron a favor de apoyar en forma particular a los países más pobres", agregó.

Merkel, hija de un pastor luterano, también invitó al Papa a visitar Alemania tan pronto como las circunstancias lo permitan.