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Noelia Cigüenza Riaño - nciguenza@larepublica.com.co

Y es que con la primera batería de decretos proteccionistas de las ‘Trumpeconomics’ al mercado ya le ha quedado claro que el magnate va en serio con sus  políticas fiscales encaminadas a rebajar impuestos o aumentar el gasto público, sobre todo, en infraestructura y defensa. 

Ese creciente optimismo para convertir de nuevo a Estados Unidos en la primera locomotora mundial desató ayer la euforia en el principal indicador de Wall Street, el industrial Dow Jones, que superó a primera hora  de la jornada la barrera psicológica de los 20.000 puntos por primera vez en la historia. 

Con ese avance, el selectivo neoyorquino, que no alcanzaba ese nivel desde su creación hace 120 años, completa un repunte de alrededor de 10% desde la inesperada victoria de Trump en las elecciones del pasado 8 de noviembre. 

Si bien todos los sectores del Dow Jones, que congrega a las 30 multinacionales más importantes del país, registraron ganancias, las más destacables de la jornada fueron las del sector industrial, el tecnológico y el financiero, en el cual, el republicano es partidario de conceder mayor libertad.

Ello, debido a las expectativas de crecimiento en Estados Unidos bajo los estímulos de la presidencia de Trump a la par de que varias compañías publicaron sus cuentas trimestrales como Boeing, que fue la que más se valorizó, con un avance de más de 6%. 

“Este hecho evidencia el optimismo que tienen los inversionistas respecto al sólido desempeño de las empresas norteamericanas bajo la batuta de Trump durante los próximos años; este optimismo, junto con una política monetaria contractiva por parte de la Reserva Federal, generará una fuga de capitales hacia Estados Unidos en la medida en que los inversionistas aprovechen el rally de los activos norteamericanos y destinaran parte de sus inversiones hacia este país”, explicó Juan Felipe Pinzón, jefe de investigaciones económicas de Profesionales de Bolsa. 

Además, el experto añadió que uno de los primeros efectos que tendría el Dow Jones a 20.000 puntos sería una posible devaluación de las monedas de los países emergentes. 

Por su parte, Sergio Olarte, Macro Research de BTG Pactual, mencionó que a corto plazo, las decisiones de Trump van a ser negativas para los mercados de países emergentes en tanto que los inversionistas decidan migrar a EE.UU., pero  a mediano plazo, cuando la economía del tío Sam  recupere su ritmo, los países exportadores hacía EE.UU., como Colombia, se van a ver beneficiados porque va a necesitar provisiones. 

 “Las recientes medidas de Trump está acelerando los mercados a nivel global. Está haciendo prácticamente lo que prometió. En su campaña presidencial habló de realizar programas de infraestructura y regular el sistema financiero lo que va a ayudar a estos sectores específicos”, precisó el experto. 

A su vez, según información recogida por Bloomberg, en la jornada de ayer el selectivo S&P 500 estaba avanzando alrededor de 0,80% y el índice compuesto del mercado Nasdaq se disparó otro 1,01%, ambos también logrando máximos históricos en un repunte liderado por las acciones financieras y tecnológicas. 

Números verdes globales

La buena racha no solo se sintió en la plaza bursátil de Nueva York. Tanto las bolsas asiáticas como las del Viejo Continente vivieron ayer una jornada de fuertes compras impulsadas por el repunte de Wall Street y la mano dura de Trump. 

Mientras tanto, en Japón, el índice Nikkei de la bolsa de Tokio avanzó 1,43%; en Europa, el selectivo español subió 1,73%, el Dax alemán avanzó 1,82% y el Eurostoxx 50 creció 1,46%. Especialmente, el arranque de la temporada de resultados en la banca fue también decisivo para estos incrementos, que estuvieron liderados por el Banco Santander, compañía que arrojó buenos resultados.