Los inversionistas aún mantienen dudas sobre el paquete de estímulos fiscales en EE.UU. y, además, el mercado de acciones se estancó

Juan Sebastian Amaya

Este jueves, el dólar registró un precio promedio de negociación de $3.767,05, lo que representó un aumento de $11,44 frente a la Tasa Representativa del Mercado (TRM), que se ubica para hoy en $3.755,61.

La divisa abrió la jornada con un precio de $3.754, mientras que el precio mínimo llegó a $3.751 y el máximo fue de $3.776. El monto negociado durante el día fue de US$1.140 millones en 1.684 transacciones.

El dólar se cotizó al alza porque los analistas apuntan como factores de debilidad a la resistencia del mercado de acciones y al estancamiento en las negociaciones por un nuevo plan de estímulos económicos en Estados Unidos.

Analistas destacaron que la resiliencia del mercado bursátil, a pesar del aumento de los casos de covid-19 en el mundo y la demora en un acuerdo por más estímulos en Washington está ejerciendo una presión negativa para el dólar.

Tras perder 10% de su valor desde los máximos alcanzados en marzo, el índice dólar ha estado rondando sus menores niveles de más de dos años desde fines de julio.

Los precios del petróleo se negocian a la baja, después de que la Agencia Internacional de Energía (AIE) recortó sus previsiones para la demanda global de crudo en 2020 ante las restricciones de viajes por la pandemia, aunque un declive de los inventarios estadounidenses apoyaba al mercado.

El crudo Brent baja 1,17%, a US$44,90 el barril, mientras que el referencial estadounidense (WTI) cede 1,20%, a US$42,16 por barril.

"El mercado petrolero está disfrutando cierta calma por las semanas de verano boreal, como si estuviera haciendo una pausa de los tiempos turbulentos que hemos tenido este año", dijo Norbert Norbert Rücker, analista del banco suizo Julius Baer.

El regreso de las acciones mundiales a máximos de récord pare aplazarse un día más, ante el estancamiento de las negociaciones sobre estímulo en Estados Unidos, el temor a guerras comerciales con Europa y China y la pandemia.

El repunte del índice japonés Nikkei después de que el S&P 500 de Wall Street cerró en la víspera a pocos puntos de su máximo histórico había impulsado las esperanzas de un avance, pero Europa tenía otras ideas.