En el informe se identificó que los portafolios de inversión tienen una participación importante en empresas relacionadas con carbono

Heidy Monterrosa Blanco - hmonterrosa@larepublica.com.co

El cambio climático y sus consecuencias ganan cada vez más importancia en la agenda de los gobiernos y de las empresas. En este contexto, no solo se redactaron los Objetivos de Desarrollo Sostenible y el Acuerdo de París, sino que han surgido iniciativas como los Principios de las Naciones Unidas de Inversión Responsable.

Con el fin de analizar cuáles son los riesgos que representa el cambio climático para los portafolios de inversión del sector asegurador en el país, Fasecolda y 2 Degrees Investing Initiative realizaron el informe ‘Análisis de escenarios climáticos. Exposición a riesgos de transición: Portafolio de inversión sector asegurador colombiano’.

“Consideramos el cambio climático como un macrorriesgo que nos impacta en múltiples frentes, por cuanto afecta el desempeño de nuestros asegurados, la sostenibilidad de nuestros proveedores, y la estabilidad de las empresas en las que invertimos”, dijo Miguel Gómez, presidente de Fasecolda.

LOS CONTRASTES

  • Daniel SerranoExperto en finanzas y seguros

    “Una de las mayores preocupaciones del sector asegurador es tratar, en lo posible, de calzar las inversiones y las reservas técnicas que respaldan los riesgos ambientales”.

En el estudio se analizaron portafolios de inversión que cubren todo el sector asegurador colombiano y representaron cerca de US$14.900 millones al 31 de diciembre de 2018.

Uno de los resultados que arrojó el informe es que las aseguradoras en el país tienen una exposición significativa a empresas intensivas en carbono, pues estas representan más de una cuarta parte de los activos bajo administración del portafolio total de acciones y bonos.

Estas compañías podrían ser afectadas de manera positiva o negativa por la transición a una economía baja en carbono, dependiendo de sus estrategias a largo plazo con los objetivos del Acuerdo de París.

Para gestionar estos riesgos, el informe destaca que no hay una solución única para mitigarlo. Se puede cambiar la asignación del portafolio a fondos de índices pasivos alternativos que ponderen los potenciales riesgos de la transición a economías más limpias (como el S&P500 del precio del carbón ajustado a 2030) o invertir en compañías que tengan estrategias de sostenibilidad y cuidado del medio ambiente.