El proyecto de la Superintendencia Financiera se comenzó a estructuras desde 2018 y su ejecución inició en 2020. Con este busca mejorar los índices en el sistema

Juan Sebastian Amaya

Con el fin de promover el uso de nuevas tecnologías y facilitar el desarrollo e innovación en el sector de la banca, la Superintendencia Financiera reiteró que, a partir de este año, viene adaptando en su estructura y funciones un modelo de transformación corporativa más moderno, dinámico y ágil.

El proyecto del regulador, que comenzó a estructurarse en 2018, también pretende aumentar el índice de inclusión financiera que, a septiembre de 2019, llegó a 83,3% y a una cobertura de 23 millones de personas con algún producto activo, según Banca de las Oportunidades.

En principio, la Superfinanciera destacó que avanza en su tarea de ejercer una supervisión integral y especializada sobre los holding financieros, con el fortalecimiento del equipo de trabajo al complementar las direcciones de supervisión ya existentes, pero con una nueva dirección que balanceará la actividad de supervisión de los núcleos, “en procura de más mayores eficiencias”.

Por su parte, la Delegatura para Riesgo Operacional y Ciberseguridad redefinirá sus funciones para fortalecer su rol en los riesgos derivados de los cambios tecnológicos, con la especialidad de los equipos de trabajo y una perspectiva estratégica de resiliencia operacional.

Otro avance dentro de la institución es la creación de la Subdirección de Analítica que, en conjunto, con las también renovadas áreas de la Dirección de Tecnologías de la Información y la Subdirección de Desarrollo Digital, “promoverán un entorno mucho más digital y eficiente que aproveche los desarrollos tecnológicos y analíticos, como BigData, Machine Learnig, Blockchain e Inteligencia Artificial”, agregó la entidad.

Entre otras modificaciones, la superintendencia añadió que en su equipo laboral reforzó la planta en perfiles “cada vez más especializados” y, además, contará con científicos de datos, profesionales en ciencias exactas, expertos en economía del comportamiento, ingenieros especialistas en experiencia de usuario y arquitectos de datos.