domingo, 4 de junio de 2017
La República Más
  • Agregue a sus temas de interés

Noelia Cigüenza Riaño - nciguenza@larepublica.com.co

Así es como cada mes, sin temor a equivocarse, los equipos de investigaciones de bancos, comisionistas de bolsa y fondos de pensiones se dan cita para responder a las proyecciones de inflación y tasa de cambio del Banco de la República. 

Hasta el momento, en la última encuesta de expectativas del Emisor elaborada el pasado abril, en el ranking acumulado los expertos de Global Securities, Casa de Bolsa, Credicorp Capital, BTG Pactual y JP Morgan son los que más han acercado con sus pronósticos a los valores realmente observados en el mercado, o mirándolo desde otra perspectiva, los que menos se han ‘descachado´. 

Aunque todos admiten que no hay una fórmula mágica que les permita acertar mes a mes, presumen de sus modelos  estadísticos y econométricos cada vez más perfeccionados y confiesan que, de todas las variables económicas, la de mayor grado de dificultad es el tipo de cambio. 

Las estimaciones más complicadas son las que vienen de afuera pues dependen de variables externas ajenas a las autoridades locales como el precio internacional del petróleo y los flujos de los inversionistas hacia el país. 

LR tuvo la oportunidad de charlar con los cinco responsables del área de investigaciones económicas más acertados en el ranking mensual del Emisor. 

Entre sus proyecciones, unos más optimistas que otros, en promedio ven al dólar  a $3.072 a final de año y auguran que la inflación cerrará 2017 en 4,42%, es decir, no terminaría dentro de la meta del Emisor. 

Por su parte, el más atinado hasta el momento, el director de investigaciones económicas de Global Securities, Daniel Escobar, estima que termine el año con una inflación de 4,5% y que la tasa de cambio se ubique en  $3.100.

Daniel Escobar Rodríguez
Director de investigaciones económicas en Global Securities 

“Ni siquiera los bancos centrales se comprometen con los pronósticos de las monedas que ellos mismos emiten”, aseguró Escobar, quien confesó que su precisión se debe a la perseverancia. Aseveró que los pronósticos más complicados son los precios de los activos que se negocian continuamente en el mercado, entre ellos, el del dólar. “Es importante que un pronóstico no solo establezca el nivel, sino también cuando lo alcanzará. Decir que mañana va a llover, no es lo mismo que algún día va a llover”.

Juan David Ballén 
Director de investigaciones de Casa de Bolsa 

“Los analistas más populares no son siempre los más acertados”, sostuvo Ballén haciendo referencia al libro ‘Superforecasting’ de Philip E. Tetlock y Dan Gardner. Este ingeniero industrial de la Universidad de los Andes con estudios en Economía y Finanzas lo tiene claro a la hora de pronosticar: “Lo más importante y difícil de lograr es mantener la consistencia, estar abierto a escenarios poco posibles y ajustarse rápidamente a las condiciones del mercado”, expresó. Para final de año, Ballén proyecta que la inflación estará entre 5% y 5, 6% y que la divisa estadounidense se ubicará alrededor de los $3.300 con una Reserva Federal que elevaría de nuevo sus tasas. 

Sergio Olarte
Jefe de Macro Research de BTG Pactual

Para Olarte, el ejercicio de hacer pronósticos tiene tres componentes: La visión de largo plazo para tratar de identificar tendencias, los choques o eventos no esperados de corto plazo que hagan desviar momentáneamente las variables de su tendencia, y la incertidumbre debido a factores no medibles. “La conjunción de los tres produce los pronósticos. Aquellas variables que poseen un componente mucho más significativo de incertidumbre son aquellas que generan la mayor dificultad en su proyección”. Sus estimaciones a fin de año: inflación en 4,3% y TRM en $3.060. 

Daniel Velandia
Director de Research y Economista Jefe de credicorp capital

El verdadero desafío para Velandia recae en interpretar si el resultado de un modelo particular resulta consistente o no con el escenario vigente de la economía. “Buscamos alimentar nuestras proyecciones no solo con datos duros, sino con información ‘anecdótica’ proveniente de autoridades, empresarios, medios de comunicación y, en general, de todos los agentes del mercado y la economía, que permita guiar nuestras expectativas en una determinada dirección en medio de la alta incertidumbre que siempre rodea las estimaciones”, aseguró al proyectar un dólar cerrando 2017 a $2.800 y una inflación en 4,3%.

Ben Ramsey
Economista jefe para Colombia de JP Morgan Chase & Co

Lo más complicado a la hora de hacer estimativos es el tipo de cambio, dada la cantidad de factores locales, globales y técnicos que hay que tener en cuenta, lo que puede dar lugar a sobreestimaciones con respecto a niveles consistentes con las variables fundamentales de la economía, explicó Ramsey, quien proyectó un dólar a $3.100 y la inflación a 4%. “Tenemos la ventaja de contar con una plataforma global que nos ayuda a formar opiniones sólidas que tienen en cuenta factores como las tasas en EE.UU., los precios del petróleo y el apetito de los inversores por activos emergentes”, consideró.