El Banco de Bogotá ha otorgado $1,3 billones en créditos de nóminas respaldados por la línea del Fondo Nacional de Garantías

Carlos Gustavo Rodríguez Salcedo

Más de la mitad del dinero que se ha desembolsado de la línea de créditos de nómina respaldados por el Fondo Nacional de Garantías han sido otorgados por el Banco de Bogotá. Esta es una de las medidas que resalta su vicepresidente ejecutivo, Julio Rojas Sarmiento, quien en entrevista con LR realizó un repaso de cómo la entidad financiera ha enfrentado esta crisis.

Además, Rojas Sarmiento habló sobre lo que debería traer una reforma tributaria y llamó la atención en que, en su debido momento, el Gobierno deberá evaluar su política fiscal.

¿Cuáles han sido las medidas que ha tomado el Banco de Bogotá durante la pandemia?
Nuestra reacción fue inmediata y contundente, entre ello resaltaría: buscando proteger el empleo, hemos otorgado más de $1,3 billones en créditos de nómina respaldados por la línea de emergencia del Fondo Nacional de Garantías, lo que representa 58% del total desembolsado por esta línea y concretamente le ha ayudado a más de 300.000 colombianos a mantener el trabajo.

Aliviamos casi $20 billones de créditos de nuestros clientes, reduciéndoles la carga financiera en este momento difícil; fuimos el primer banco en originar un crédito para vivienda no VIS con el nuevo subsidio del Gobierno y creamos una tarjeta débito en alianza con Unicef, la primera en el mundo, que le permite a quien la solicite donar 1% de sus compras a favor de la niñez colombiana. El Banco de Bogotá dona otro 1% y la tarjeta no tiene ningún costo adicional.

La mitad del banco está en Centroamérica, ¿cómo les ha ido este año? ¿Cómo va la operación de BAC Credomatic y el recién adquirido MFG?
Una de nuestras fortalezas es la diversificación geográfica y por línea de negocio, que nos permite, aún en estos momentos, generar resultados. El BAC Credomatic es el principal grupo bancario de Centroamérica, con más de US$25.000 millones en activos, líder indiscutible en el mercado retail con 3,8 millones de clientes y promotor comprometido en la transformación digital de la banca en los seis países donde operamos en la región.

Si bien los efectos económicos del covid han afectado la economía global, América Central ha demostrado ser algo más resiliente, permitiendo un mejor desempeño de nuestras operaciones. Así mismo, esperamos que estas economías puedan retomar su ritmo de crecimiento relativamente pronto.
En este momento estamos trabajando en la integración de MFG para capturar las sinergias de escala y consolidar nuestra oferta en Panamá, un mercado muy atractivo por su posicionamiento como centro de comercio global y por su solidez macroeconómica, la cual refleja su grado de inversión.

¿Cómo va el proceso de transformación digital?
Contamos con el portafolio 100% digital más amplio del mercado colombiano, tanto que fuimos el mejor banco en crédito digital de Latinoamérica en 2020 según Global Finance. Tres de cada cuatro de todas las tarjetas de crédito vendidas por el banco son digitales, así como dos de cada tres créditos de libre destino y cuatro de cada cinco aprobaciones de vivienda.

Hablaron el año pasado de ofrecer un microcrédito digital y productos digitales a Pyme, ¿qué servicios digitales están próximos a lanzar?
Como previmos, lanzamos un portafolio de microcrédito, seguros y cuentas de ahorro con beneficios especiales para microempresarios, que sirve a más de 750 municipios. Estos resultados han sido posibles gracias a nuestra alianza con Usaid. La incursión a la digitalización de la banca de empresas sigue teniendo un gran camino para recorrer, pero estamos entusiasmados de seguir avanzando en ese reto. Tenemos seis productos y servicios digitales próximos a lanzar.

LOS CONTRASTES

  • Julián ArévaloDecano de Economía de la Universidad Externado

    “Lo peor que podría pasarnos en este momento es que a la situación actual se le sumara una crisis del sistema financiero asociada a una política de préstamos demasiado laxa”

Realizaron la primera emisión de bonos verdes, ¿a dónde van a ir esos recursos?
Estamos muy agradecidos con la confianza que demostraron los inversionistas en nosotros ya que tuvimos una demanda cerca de $1 billón de pesos, más que triplicando el valor ofrecido de $300.000 millones. Ha sido la única emisión de bonos verdes del sector financiero en Colombia este año.

Con estos recursos se financian proyectos con beneficios ambientales como energías renovables, transporte e infraestructura sostenible, tratamiento de aguas, proyectos de eficiencia energética, uso de la tierra, manejo de residuos y construcción verde. Esta emisión hace parte de una estrategia integral de mitigación al cambio climático la cual incluye productos verdes, programas de ecoeficiencia y restauración ecológica.

¿Cuáles serán las primeras medidas que implementarán con el Sarlaft 4.0? ¿Cuándo se podría ver identificación facial?
Fuimos pioneros en el manejo del riesgo de lavado de activos mucho antes de que existieran normas para ello, y siempre nos hemos caracterizado por la importancia que le damos a los temas de cumplimiento. El plazo de implementación de Sarlaft 4.0 vence el 1 de septiembre de 2021 y a hoy ya hemos incorporado sistemas robustos de autenticación con biometría y validación de identidad con la Registraduría.

Es importante en este aspecto seguir evolucionando e incorporando nuevas tecnologías que fortalezcan la certeza de identificación. Así como sucede con la ciberseguridad, uno nunca se puede sentir totalmente tranquilo en este frente; los delincuentes siempre estarán buscando como vulnerar los esquemas de seguridad, y los bancos debemos siempre tratar de ir varios pasos adelante.

¿Cómo les ha ido en la transformación de las oficinas?
Nosotros creemos fielmente en servir a nuestros clientes a través de una oferta omnicanal. Aunque nuevos jugadores digitales ven su presencia solo online como una fortaleza para permitirles ahorrar costos, creemos que eso se queda corto respecto a las necesidades que tienen los clientes para interactuar con su Banco. Hay temas que netamente son mejores llevar a cabo a través de canales digitales, pero si uno combina eso con la posibilidad de ir a una sucursal y hablar con un humano cara-a-cara, creemos que se logra ofrecer lo mejor de los dos mundos. Si se analizan las tendencias globales, hasta empresas que nacieron digitalmente como Amazon están viendo el valor de tener presencia física.

Ahora bien, en lo que si estamos de acuerdo es que la experiencia en las oficinas tiene que mejorar sustancialmente, y precisamente en eso es lo que venimos trabajando a través de la habilitación de wifi, la integración de tecnología en procesos de adquisición de nuevos productos y transacciones posventa, y la reducción significativa en tiempos de espera al tener un sistema de asignación de filas inteligentes. Esto ha hecho que en una escala de -100 a +100, según la metodología de Net Promoter Score (NPS), los clientes recomienden nuestras nuevas oficinas con una calificación de +88.

¿Cuáles deben ser las medidas más urgentes para atacar el desempleo?
La mejor política para apoyar el empleo es fomentar el crecimiento y la inversión, particularmente, en sectores con alto potencial de generación de puestos de trabajo. En primer lugar, el foco podría ser al sector constructor, que no solo viene presentando un buen desempeño con un aumento en las ventas de vivienda, sino que también tiene encadenamientos importantes con otros sectores, lo cual potenciaría su posible generación de empleo.

En esta misma línea se encuentra el sector de infraestructura, tan necesario para el país, y también con alto potencial y encadenamientos en materia laboral. De manera conjunta, la construcción contribuye con 7% del empleo en el país. A nivel sectorial también podría ser foco la agricultura, uno de los mayores generadores de empleo con 19% del total nacional.

De otro lado, el país ha tenido avances relevantes en el sector de tecnología, pero incentivos adicionales podrían consolidar dicha senda y beneficiar la creación de empleo en el sector.

¿Qué debe tener la reforma tributaria?
Estamos atravesando una época de estancamiento económico, lo que indica que no es el momento para una política fiscal contraccionista. Si se analiza cómo han reaccionado otros países frente a la crisis del covid, no se me viene ninguno a la cabeza que estuviera implementando políticas de esta naturaleza.

Sin embargo, a medida que vayamos saliendo de esta situación, el país tendrá que evaluar su manejo fiscal, probablemente con una combinación de menor gasto y mayor ingreso tributario, siempre cuidando que no desincentivemos la inversión.

La próxima reforma tributaria debería seguir lineamientos como el rebalanceo de la carga tributaria, la simplificación del estatuto tributario, la búsqueda de la formalización, la mejora de la eficiencia del recaudo y el fortalecimiento de la capacidad de fiscalización de la Dian, entre otras.

¿El sistema financiero es capaz de soportar los niveles de impacto que se vienen?
Efectivamente se espera un deterioro en los indicadores de calidad de cartera del sistema a medida que se culminen los periodos de gracia otorgados por el sistema financiero como parte de los alivios establecidos. Esta desmejora se ha observado en los sistemas financieros a nivel mundial.

Sin embargo, en nuestra opinión la banca colombiana es sólida y se encuentra preparada para afrontar este choque. Lo anterior en línea con la correcta gestión de la Superintendencia Financiera de exigir niveles robustos de provisiones y capital, permitiendo que se mantenga la confianza en el sector. La evolución de los indicadores de calidad de cartera dependerá en gran medida del ritmo de la reactivación económica.

¿Les preocupa el crecimiento que ha tenido la cartera vencida de los créditos hipotecarios?
Frente al desempeño general de la cartera estamos viendo que los créditos hipotecarios no vienen comportándose de manera preocupante hasta el momento. Vale la pena anotar que al menos una parte de esto se puede explicar por la aproximación prudencial de la regulación colombiana, la cual limita el valor de un crédito hipotecario a 70% del valor comercial del inmueble, evitando así, un sobre-endeudamiento por parte del consumidor frente a un escenario de desvalorización del mercado inmobiliario.

¿La banca sí ha transferido lo suficiente la reducción de las tasas del Banco de la República? ¿Hay espacio para bajarlas más?
Empezaría mencionando que la mayor parte de nuestra cartera está expresada en una tasa variable, es decir, se mueve indexada a un referente como la DTF o la IBR, por lo cual se ajusta casi que automáticamente con los recortes de la tasa de interés del Banco de la República. La cartera que está en tasa fija se va ajustando más gradualmente, pero también se ha venido reduciendo.

Por otro lado, es importante resaltar que la tasa de interés de originación de los créditos no solo depende del costo de fondos, sino también del costo de riesgo. Al incrementarse los niveles de morosidad de cartera y el riesgo inherente en la cartera por cuenta de la pandemia, eso también influye en la formación de tasas del mercado.

No hay que olvidar que los bancos somos garantes de los recursos de los depositantes, y ante todo tenemos que velar por su protección.

¿Pero no podrían asumir más riesgo, arriesgar utilidades y prestar más dinero?
La responsabilidad principal de los bancos es proteger los recursos de sus depositantes. Esto exige un manejo de riesgo prudencial, pues no hacerlo pondría en riesgo los ahorros de las personas y las empresas. Por esto tenemos la exigencia legal de hacer créditos solo a quienes tengan capacidad de cumplir sus obligaciones financieras.

Ahora bien, nos hemos solidarizado con quienes han tenido problemas de liquidez, evidenciado por los alivios que hemos otorgado que se acercan a los $20 billones. Además, con líneas de crédito respaldadas por el Fondo Nacional de Garantías, hemos desembolsado más de $1,3 billones para el pago de nóminas y $400.000 millones para capital de trabajo. Seguiremos buscando apoyar a los colombianos durante estos momentos difíciles.